El exministro de Transportes de España, José Luis Ábalos, fue condenado este lunes a 24 años y tres meses de prisión tras ser hallado culpable de liderar una organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. La sentencia, dictada por el Tribunal Supremo español en Madrid, se da en el marco del conocido "caso Koldo", una trama de corrupción vinculada a la compra irregular de barbijos durante la pandemia de Covid-19.
Ábalos, quien fue una pieza fundamental en el ascenso político del actual presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, escuchó el fallo mediante videollamada desde la cárcel de Soto del Real, donde cumple prisión provisional desde el pasado 27 de noviembre.
El histórico fallo judicial sacude los cimientos del Palacio de la Moncloa en la recta final de la legislatura, ya que la red de corrupción no solo terminó con la carrera de Ábalos (ex primer secretario de Organización del PSOE), sino que también arrastró a su sucesor en el partido, Santos Cerdán. A pesar de los 24 años dictados por el tribunal, el exministro solo tendrá que cumplir una pena máxima efectiva de 16 años y medio de cárcel.
Otra investigación golpea al PSOE y a Pedro Sánchez
Las defensas de los principales implicados habían solicitado la absolución alegando falta de pruebas, pero el tribunal desestimó los pedidos tras un exhaustivo juicio oral que constó de 14 sesiones y más de 70 testigos, entre ellos funcionarios, empresarios, peritos y agentes de la Guardia Civil.
Las condenas a Koldo García y Víctor de Aldama
El fallo del Tribunal Supremo también alcanzó a otros actores clave de la red ilegal. Koldo García, exasesor ministerial y quien le da nombre al escándalo, recibió una pena de 19 años y ocho meses de prisión. Por su parte, el empresario Víctor de Aldama fue condenado a cuatro años y medio de cárcel, una pena menor a los siete años que solicitaba originalmente la fiscalía gracias a que se le aplicó un atenuante por confesión.

en la causa de corrupción por la compra de insumos sanitarios.
Además, el tribunal eximió a Aldama de ingresar a la cárcel si cumple de manera estricta con una serie de requisitos obligatorios: no volver a delinquir, realizar trabajos en beneficio de la comunidad y presentar un informe semestral de actividades ante la Justicia. La defensa del empresario había respaldado el pedido de una mayor rebaja de la pena argumentando el valor y la relevancia de su colaboración con la causa.
La crisis política que rodea a Pedro Sánchez
La condena de Ábalos profundiza la fragilidad del precario gobierno en minoría de Pedro Sánchez, cercado por un abanico de escándalos judiciales en su entorno más íntimo. En los últimos días, la justicia ordenó que la esposa del presidente, Begoña Gómez, sea juzgada por corrupción y tráfico de influencias, en una causa que investiga la creación y codirección de una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid mediante el presunto uso de recursos públicos para intereses privados.
El juez de Madrid, Juan Carlos Peinado, le retiró el pasaporte a Gómez para impedirle salir del país, notificó a todas las fronteras y aeropuertos (tanto civiles como militares), y le ordenó presentarse ante las autoridades dos veces al mes hasta que se dicte un veredicto. A este frente judicial de la primera dama se le sumó este último mes una investigación por supuesto tráfico de influencias contra el expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, figura emblemática de la izquierda española y estrecho aliado de Sánchez.
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