INTERNACIONAL
POR LA SEGUNDA VUELTA

Ecuador define entre un candidato amigo de Chávez y otro de los EE.UU.

El duelo quedará saldado mañana, cuando más de nueve millones de ecuatorianos emitan su voto y definan quién ocupará el sillón presidencial: si el candidato de la derecha, Alvaro Noboa, o bien el de la izquierda, Rafael Correa.

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El candidato por la izquierda, el economista Rafael Correa, competir maana por el silln presidencial. | AFP
En uno de los territorios más pobres de América del Sur, más de 9 millones de ecuatorianos volverán a las urnas este domingo para definir el duelo presidencial más reñido en las últimas tres décadas. De esta manera, esta segunda vuelta determinará quién ocupará el sillón presidencial ecuatoriano: si el candidato por la izquierda, Rafael Correa –un economista amigo del presidente venezolano Hugo Chávez– o bien el magnate de la derecha, el empresario Alvaro Noboa, aliado de los Estados Unidos.
Por su parte, una encuesta divulgada el viernes por la consultora Cedatos-Gallup determinó que Correa encabeza las preferencias de los ecuatorianos, con un 52 por cientos de intención de voto, y en contra del 48 por ciento de Noboa. De ser así, un virtual empate técnico podría coronar el balotaje de este domingo en el país caribeño.
Las proyecciones evidencian una polarización inédita desde el retorno a la democracia en 1978 entre el candidato de la izquierda, de 43 años, y el hombre más rico de Ecuador –de 56–, enemigo declarado de Cuba y Venezuela.
En la primera vuelta, Noboa se impuso con el 26,8 por ciento de los votos contra el 22,8 por ciento de Correa, quien teme un fraude como el que denunció entonces y por ello invitó a sus seguidores a realizar una vigilia postelectoral. “Nos preocupa sobremanera un nuevo fraude, por eso llamo a los ciudadanos a cuidar que se respete la voluntad del pueblo”, anunció este sábado el candidato presidencial.
Se viene la revancha. El de mañana será el tercer balotaje presidencial en una década coronada por la inestabilidad, en la que ninguno de los tres mandatarios pudo culminar su período, presionados por revueltas populares que se saldaron con su destitución en el Congreso.
Correa –a quien su opositor considera “diablo comunista” y “rey del mal”– promete integrar a Ecuador al nuevo Socialismo de América latina y a la par de gobiernos como el de Chávez en Venezuela, Néstor Kirchner en la Argentina y Luiz Inacio Lula Da Silva, de Brasil.
Asimismo, el candidato rehúsa el libre comercio con los Estados Unidos, la extensión del convenio por el cual ese país opera la base antidrogas de Manta y, aunque consideró una imprudencia haber calificado de torpe al presidente norteamericano George W. Bush, no cesó en sus cuestionamientos a la política de Washington.
Incluso, este sábado, aseguró tener información de que la agencia de inteligencia CIA maniobró contra su campaña en la primera vuelta. Pese a ello, añadió que no cree que Noboa sea un candidato “simpático” para la Casa Blanca, por una denuncia según la cual en 1999 fueron incautadas distintos cargamentos de drogas en un barco del magnate.
Por su parte, Noboa –que es dueño de unas 120 empresas y aspira por tercera vez a la presidencia de Ecuador, mientras vive proclamándose enviado de Dios– promueve por su parte la inversión extranjera, el libre mercado con los Estados Unidos y augura las mejores relaciones con el presidente colombiano, Alvaro Uribe, a quien respalda en su lucha antiguerrillera.
Menos locuaz que su adversario, el candidato del Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian) –quien se encontraba este sábado en su mansión de Guayaquil–, asegura que convertirá en personas de clase media a seis millones de pobres, construyendo 300 mil viviendas por año y aumentando el bono de asistencia estatal. Noboa también apoya la firma de un tratado de libre comercio con Washington y el acuerdo de Manta, y promete limitar las relaciones con los gobiernos de Fidel Castro y Chávez, quien en su única intervención en la campaña ecuatoriana lo llamó “fundamentalista de extrema derecha” y explotador laboral de niños.
Con la presencia de la OEA. El ganador asumirá la presidencia para el período 2007-2011 y sustituirá al presidente Alfredo Palacio, quien gobierna desde abril de 2005 tras la destitución de Lucio Gutiérrez. A lo largo de la campaña los candidatos cruzaron insultos e intentaron propagar el miedo ante un resultado adverso. Correa dijo que de triunfar Noboa, Ecuador se convertirá en una hacienda bananera, mientras su rival advirtió que un gobierno del izquierdista derivaría en una insurrección popular y un derrocamiento.
Por su parte, la Organización de los Estados Americanos (OEA) desplegó una misión de ochenta observadores internacionales para vigilar el proceso, a cargo del ex canciller argentino Rafael Bielsa, e instando a los aspirantes a no proclamarse ganadores antes que se conozcan los resultados oficiales.