INTERNACIONAL
Agoniza en un hospital de Londres

El ex espía ruso envenenado, cada vez peor

Un allegado lo vio peor que nunca. El hospital dice que sigue “grave” e internado en terapia intensiva. El ex agente secreto investigaba la muerte de una periodista, presuntamente asesinada por el Kremlin.

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Alexander Litvinenko agoniza en el University College Hospital de Londres. | AFP
El estado del ex espía ruso Alexander Litvinenko, que fue envenenado el 1 de noviembre, se "ha deteriorado", indicaron hoy dos amigos que lo visitaron en el hospital de Londres donde está internado en la unidad de terapia intensiva.

Alexander Goldfarb, un amigo del ex espía, que acusa al Kremlin del envenenamiento, señaló que Litvinenko "parecía hoy mucho peor que ayer" martes.

" Parecía mucho peor que ayer. Se veía muy cansado, y más delgado. Más amarillo. No puede comunicarse mucho, pero está consciente", dijo Goldfarg a reporteros que lo esperaban a la salida del hospital.

Poco antes, el hospital divulgó un comunicado que indicaba que el estado del ex espía seguía siendo "grave", pero estable.

"Su estado no ha cambiado desde ayer. Sigue siendo grave y está en la unidad de cuidados intensivos", indicó el comunicado del University College Hospital, y precisó que el ex agente de los servicios de inteligencia de Rusia permanece en la sala de terapia intensiva donde fue trasferido el viernes pasado.

Litvinenko investigaba la muerte de la periodista rusa Anna Politkovkaya, una fuerte opositora al gobierno de Putin. Sus allegados culpan a Moscú de haberlo envenenado, aunque los servicios secretos rusos lo negaron categóricamente.

Mientras tanto, no se ha determinado todavía el origen del envenenamiento de Litvinenko. Mientras algunos expertos señalaron que puede haber sido intoxicado con talio, otros dijeron que habían utilizado una sustancia radioactiva.

Litvinenko, de 43 años y ex espía del Servicio Secreto ruso, enfermó el 1 de noviembre tras reunirse con un contacto italiano en un bar de sushi londinense.

Según trascendió, el objetivo de la cita era que su contacto le entregara unos documentos sobre el asesinato de Politkovskaya.

Mientras Scotland Yard investiga el posible envenenamiento, el gobierno británico no se ha pronunciado sobre el caso, alegando que espera los resultados.

No obstante, los servicios secretos rusos SWR rechazaron rotundamente cualquier vinculación con el presunto envenenamiento.

" La oficina de espionaje externo soviética y su sucesor SWR no practicaron ni practican ninguna medida para la liquidación de personas que resultan incómodas a Rusia", dijo el portavoz de los servicios secretos externos, Serguei Ivanov, citado por la agencia Interfax. "Las investigaciones deberían centrarse en el entorno de Litvinenko", agregó.

Litvinenko vive exiliado en Londres desde el año 2000 con su mujer y su hijo. Recientemente había obtenido la nacionalidad británica. En los últimos años, el ex oficial de la FSB había realizado varias acusaciones contra la agencia de servicios secretos y su antiguo director, el actual presidente ruso, Vladimir Putin.