El candidato de la oposición para las elecciones presidenciales en Venezuela, Manuel Rosales, convocó hoy a su mayor demostración de fervor popular. La cita, que tenía como fin cerrar su campaña electoral, fue en un acto en el que concentró a varios cientos de seguidores y en el que llamó a pelear contra el "castrocomunismo" que pretende un "proceso de cubanización del país".
Allí, Rosales llamó a crear una “nueva democracia social”, en contraposición al Socialismo del Siglo XXI que propone el actual mandatario Hugo Chávez , quien luego de ocho años en el poder buscará su reelección el 3 de diciembre.
Por su parte, durante la marcha, la multitud –que cubrió cinco kilómetros de una autopista de ocho carriles– coreaba una única consigna: “¡Y va a caer, y va a caer, este gobierno va a caer!” Rosales, que se declara partidario de una izquierda democrática, hizo una pausa y se adelantó a una acotación: “¡Este gobierno va a caer a punta de votos!”
El dirigente socialdemócrata –que tiene 52 años, la misma edad de Chávez–, logró dar una gran sorpresa a los chavistas con una gigantesca demostración de fuerzas en el acto de hoy: “Hace tres meses, cuando empezamos la gesta por Venezuela, no nos creían, parecía que estábamos hundidos, que íbamos a un precipicio, había tristeza”, reconoció Rosales.
Sin embargo, los gobernantes “decían que tenían más del 80 por ciento del país”, recordó a una semana de la elección, polarizada entre los dos aspirantes. Así, el opositor rechazó el modelo político de Chávez señalando su alianza con el presidente cubano Fidel Castro: considera que pretende instaurarse de manera indefinida para convertir al pueblo en “mendigo del Estado”, según exclamó.
“El Socialismo del siglo XXI es que él (Chávez) será presidente toda la vida, hasta que muera, como Fidel Castro, la reelección indefinida”, advirtió en la principal arteria capitalina, la avenida Francisco Fajardo.
También despotricó contra los ocho años que Chávez lleva en el poder, ya que considera que se ha creado una élite de “nuevos ricos” de su movimiento “bolivariano”, que la oposición califica de “boli-burguesía”.
“El socialismo o castrocomunismo del siglo XXI es además controlar la vida de los venezolanos, decirle qué comer, cuánto comer, cómo vestirse, qué estudiar, que todos dependamos del Estado, seamos mendigos del Estado, ese es el socialismo XXI”, destacó.
Tras retar a su rival a que explique su propuesta socialista en un debate por televisión, Rosales añadió que el socialismo de Chávez es “lavarle el cerebro a los niños en las escuelas, hablarles de castrocomunismo, de guerra, violencia, enrolar a los jóvenes en el servicio militar para prepararlos a guerrear en otros países, para que vayan a morir y derramar su sangre en tierras ajenas por guerras que no compartimos”.
El gobernador reelecto del estado petrolero de Zulia, ofreció redistribuir la renta petrolera, mantener las “misiones” sociales de Chávez y suspender la ayuda venezolana a otras naciones, en particular a Cuba, con un monto de 26 mil millones de dólares. “Nos duele el despilfarro, el dinero que se regala a otros países se lo voy a entregar al pueblo”, prometió el candidato.
Según varios sondeos, Chávez tiene una ventaja de 15 a 20 puntos sobre Rosales. La marcha hizo recordar la insurrección ciudadana que sacó a las calles a familias enteras en 2002, antes del golpe de Estado contra Chávez.
Entre los manifestantes, un ingeniero de 46 años, Vicente Pinto, sostuvo que “si Rosales pierde en buena lid, voy a estar muy triste. No me voy a hacer matar. Será la oportunidad para que un líder aglutine la energía de la población que no quiere este sistema”.
El sentimiento común de la manifestación fue la ilusión: “Estábamos desmoralizados, por el robo que nos hicieron del referendo de 2005. Tengo familiares que son empleados públicos y los quieren obligar a apoyar a Chávez”, confió Obdulia Zambrano, una abogada de 52 años.