INTERNACIONAL
Acuerdos y diferencias

Encuentro histórico entre el Papa y el líder de la iglesia anglicana

Benedicto XVI y el primado anglicano, Rowan Williams, se juntaron en el Vaticano. Difundieron un documento en el que pese a que reconocieron que existen "serios obstáculos para el progreso ecuménico" debido a sus diferencias morales y teológicas, acordaron comprometerse por “la paz en Tierra Santa” y contra la “amenaza del terrorismo”.

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En el marco de un encuentro histórico, el papa Benedicto XVI junto al primado de la Iglesia anglicana, el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, firmaron una declaración en la que se comprometen a buscar “la paz en Tierra Santa”, además de unirse contra la “amenaza del terrorismo”.

“Existen muchos ámbitos de servicio en los que podemos comprometernos, que nos invitan a una colaboración más cercana: la búsqueda de la paz en Tierra Santa y en otras partes del mundo marcadas por el conflicto y la amenaza del terrorismo”, señaló el documento.

Asimismo, el escrito difundido por el sitio Catholic.net manifiesta que ambas congregaciones se involucrarán en “la ayuda a los pobres, oprimidos y más vulnerables, especialmente a los perseguidos por su fe, la respuesta a los efectos negativos del materialismo y el cuidado por la creación y el ambiente”.

A 40 años del coloquio celebrado entre Pablo VI y el entonces arzobispo de Canterbury, Michael Ramsey, ambas autoridades religiosas proclamaron su compromiso de mantener un “diálogo continuo y permamente”, según informó la agencia Télam.

Sin embargo, a pesar de la pronunciada colaboración conjunta, reconocieron que existen “serios obstáculos” que marcan las diferencias en el camino ecuménico entre las dos religiones, como la permitida ordenación por parte de los anglicanos de mujeres sacerdote, de mujeres obispo y de obispos homosexuales.

Durante la reunión de 25 minutos -que definieron como “muy cordial”-, Benedicto XVI dijo que “ciertas enseñanzas morales” afectaron la relación con la Iglesia anglicana, mientras que añadió que “creemos que estas cuestiones son de vital importancia para la predicación del Evangelio en su integridad y que el debate en vuestro interior condicionará el futuro de nuestras relaciones", aunque aseguró que el “diálogo teológico” seguirá adelante.

Por su parte, Williams afirmó que un diálogo "franco y honesto" sobre las dificultades entre católicos y anglicanos no "cancelará lo que podemos proclamar y afirmar juntos".