Esta semana ha sido excepcionalmente activa y compleja en términos de terremotos a nivel global, además del caso de Venezuela. Y se dieron en el famoso “Anillo de Fuego del Pacífico”, la zona más activa sísmica y volcánica del mundo.
Aunque la sucesión de sismos fuertes en menos de 48 horas levantó muchas teorías en redes sociales, el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS) confirmó que las distancias geográficas son demasiado grandes para que un evento haya gatillado al otro. Se trata de una coincidencia de liberación de energía en fallas geológicas totalmente independientes.
EE.UU.: en paralelo a lo de Venezuela, el miércoles 24 hubo un sismo de magnitud 5.6 se produjo en la zona rural del norte de California. Alarmó a la población y generó cortes de energía, pero no causó daños.
Japón. El norte del país sufrió un terremoto 6.9 grados de magnitud el jueves 25. La normativa antisismo de construcción japonesa y la profundidad del epicentro evitaron daños estructurales o víctimas mortales.
Papúa Nueva Guinea. El mismo jueves tuvo lugar un sismo de magnitud 5.5 en la isla de Oceanía. El evento ocurrió a 33 km de profundidad.
Filipinas. Este viernes, un fuerte terremoto sacudió Mindanao, en el sur del país, con una magnitud 6.6. No provocó daños, pero si alarmó a la población que el 8 de junio sufrió un devastador terremoto (de 7.8 grados) que dejó 40 muertos.