Estados Unidos negó el ingreso a Silvia Labayru, sobreviviente de la última dictadura argentina y protagonista del libro La llamada, quien fue bajada de un avión en Ciudad de México cuando se dirigía a Texas. El hecho ocurrió el miércoles, cuando personal de la aerolínea le impidió continuar el trayecto por orden de autoridades estadounidenses, pese a que contaba con pasaporte español y visado vigente.
Labayru había abordado un vuelo de Volaris con destino a San Antonio, donde la esperaba una familia amiga de abogados. El avión ya había comenzado a desplazarse cuando se detuvo y tres hombres subieron a la cabina para retirarla. “Se me acercaron y me preguntaron si yo era Silvia Labayru. ‘Tiene que bajar del avión ya mismo’. Me decían que eran órdenes de Estados Unidos. ‘No puede viajar, no hay explicación’”, relató a El País.
Desde entonces permanece en Ciudad de México a la espera de regresar a la Argentina junto a su esposo, que había viajado previamente a Illinois para participar de un congreso de psicoanálisis. Según contó, tras ser bajada del avión intentó obtener explicaciones en el mostrador de la aerolínea, pero no recibió respuestas ni documentación formal. “Se negaron a entregarme por escrito el motivo de la denegación de embarque o el acta de inadmisión, dejándome en total estado de indefensión legal”, afirmó.

Desde Volaris confirmaron que la decisión respondió a una orden de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), aunque indicaron que no cuentan con detalles del caso. Por su parte, el consulado de España en México —país del que Labayru posee ciudadanía— le recomendó iniciar gestiones ante autoridades estadounidenses para conocer las razones de la medida.
Labayru había ingresado en otras oportunidades a Estados Unidos sin inconvenientes, incluso en 2022 y 2024. Por eso, ahora busca entender qué cambió. “La llamada”, respondió, en alusión al libro de Leila Guerriero que reconstruye su historia durante la dictadura y que tuvo repercusión internacional.
En 1976, cuando Silvia tenía 19 años, estaba embarazada de cinco meses y militaba en Montoneros, fue secuestrada por un grupo de tareas y trasladada a la ESMA, uno de los principales centros clandestinos de detención y exterminio del terrorismo de Estado. Allí dio a luz en cautiverio, fue torturada y sometida a abusos. Su caso fue reconstruido en La llamada, que narra también su exilio y su vida posterior en España.
“Si me niegan la entrada por el libro, es porque no lo leyeron. Ni soy peligrosa ni soy militante. Eso ocurrió hace más de 50 años”, sostuvo. Y subrayó: “Esto ha sido una persecución política, macartismo puro y duro”.
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