Al menos sesenta personas acusadas de pertenecer a una red internacional de tráfico de droga con conexiones en España, Argentina y Colombia fueron detenidas hoy en Italia y durante el procedimiento fueron incautadas tres toneladas de cocaína, 110.000 pastillas de éxtasis, así como también varios yates y automóviles de lujo por un valor estimado de 10 millones de euros, y otros seis millones de euros en efectivo.
Según indicaron los investigadores, durante el procedimiento se localizaron dos laboratorios y depósitos de almacenaje, uno en Argentina, en la zona de Morón, y otro en Ibiza, España. En tanto, en la lista de personas con orden de captura figuran tres argentinos, Diego Alejandro Di Sipio, Raul Oscar Prieto y Alejandro D'Annunzio, que habrían sido detenidos en Morón.
Según informaron fuentes de la policía de Trento, al norte de la península itálica, la droga solía ser enviada a Europa escondida en barcos que transportaban cargamentos de carbón vegetal proveniente de las minas de la provincia argentina del Chaco. Los cargamentos con la cocaína proveniente de Colombia y que pasaba por Argentina llegaban en su mayoría al puerto de Valencia, en España, de donde pasaba a ser reelaborada en algunas ocasiones y luego distribuida al por menor en varias ciudades de Europa.
"Hemos dado un duro golpe a las organizaciones criminales que abastecen de droga los locales nocturnos de la región de Milán y Turín, descubrimos sus conexiones con la 'N'dranghetta', la mafia calabresa, y en particular con el clan Mancuso, que importaba desde España a través de un grupo de argentinos la cocaína o la pasta de la coca producida por colombianos. Fue un trabajo que duró más de dos años", contó a la agencia AFP un portavoz de la gendarmería de Trento.
La operación realizada hoy estuvo coordinada por el procurador interino de Trento, Davide Ognibene y se inició tras una serie de controles de policía a locales nocturnos de Trento y Milán (norte), donde se consumía droga.
La policía descubrió así las ramificaciones de la red, sus conexiones con las poderosas familias mafiosas de Calabria y pudo seguir las pistas, estableciendo que la organización se abastecía de droga en España y que la introducía a Italia por tierra por medio de "mulas", pasando inclusive por Francia.
"Todo comenzó con la detención de Luigino Berritto, un conocido narcotraficante vinculado a la 'cosca' calabresa de Mancuso", admitió el vocero, a la vez que indicó que "la colaboración con la policía española y argentina fue enorme. Un grupo de cinco expertos trabajó cuatro meses en España. Otros viajaron con frecuencia a Argentina, donde analizaban y cotejaban datos".
Tras realizar las investigaciones, agentes antinarcóticos de la policía italiana y miembros de las fuerzas especiales detuvieron a unas cincuenta personas en las ciudades italianas de Trento, Lombardía y Piedemonte, -al norte de la península-, así como en Toscana (centro), Calabria (sur) y en la isla de Cerdeña. Paralelamente, 11 personas fueron detenidas fuera de Italia, en España y Argentina.
La operación, bautizada en español "Trabajo", reveló el mecanismo para la introducción ilegal de cocaína en Europa desde América Latina a través de exportaciones legales y la colaboración de especialistas del sector de importaciones y exportaciones.
"Todo parece indicar que la metodología de las organizaciones criminales ha cambiado, ya que no se limitan a inventar mecanismos para introducir la droga y reciclar dinero, sino que también crean laboratorios para refinar la pasta de coca en Europa, en particular en España", precisó el portavoz policial.