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Gran Bretaña fijó calendario para irse del país árabe

Aunque desde el Ministerio de Relaciones Exteriores explicaron que “no significa una retirada completa de las tropas británicas”, se prevé que la medida permita disminuir considerablemente el número de soldados en Irak.

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Gran Bretaña afirmó hoy que, para el segundo trimestre de 2007, espera haber traspasado la seguridad de las provincias de Basora y Maysan a las fuerzas del orden iraquíes.

Es la primera vez que Londres fija un calendario para la cesión del control en la zona, decisión que podría redundar en una disminución significativa de sus tropas en Irak, aunque según el anuncio oficial “ no significa una retirada completa".

La ministra de Relaciones Exteriores británica, Margaret Beckett, explicó que antes de nada Londres quiere traspasar el control de la provincia de Maysan en enero.

"Y los progresos de las operaciones actuales en Basora nos permiten pensar que seremos capaces de transferir igualmente (la custodia de) esta provincia durante la primavera" boreal, añadió.

La mayoría de los 7.200 militares británicos destacados en Irak se encuentra emplazado en esta región meridional, que suele ser blanco de ataques sangrientos entre milicias rivales.

Maysan y Basora son las únicas provincias iraquíes que siguen bajo control de las fuerzas británicas.

El proceso de transferencia de la seguridad a las tropas iraquíes "está muy avanzado", insistió Beckett, el mismo día en que un informe de la ONU anunciaba que en octubre murieron 3.709 civiles en actos violentos en Irak.

El Ministerio de Relaciones Exteriores precisó que sus planes no significan "una retirada completa de las tropas" británicas.

No se trata de "escapar", porque los continuos asesinatos y secuestros son una señal de que el destino del país es indeciso, afirmó Beckett, quien añadió que no se pueden perder la calma en este periodo crítico.

Un portavoz del ministerio de Defensa declaró a la agencia AFP que el traspaso previsto en la primavera boreal "no afectará necesariamente al número de tropas (británicas)", pues "dependerá mucho de las condiciones sobre el terreno".

Gran Bretaña perdió a 125 soldados en Irak desde marzo de 2003.

Según un sondeo difundido a finales de octubre pasado, el 60 por ciento de los británicos quiere que sus tropas se retiren de Irak antes de finales de año, hayan o no concluido su misión.

Por su parte, el conservador Michael Ancram afirmó en el Parlamento que las tropas británicas en Irak "se estaban volviendo una parte del problema" y que ya era hora de que regresaran a casa.