Lejos de acercar al diálogo, el polémico spot del Gobierno sobre Malvinas y los Juegos Olímpicos sigue agitando las aguas entre ambos gobiernos. El canciller Héctor Timerman atacó al ministro de Defensa inglés, Phillip Hammond, al señalar que es "un adversario de temer" y lo vinculó al empresario Rupert Murdoch, envuelto en escándalos por la pinchaduras de mails y teléfonos para conseguir información.
"El señor Hammond debería saber que el mundo es más seguro cuando se usa la creatividad que cuando se bombardean poblaciones civiles en países independientes", señaló Timerman en un comunicado, y continuó: "El señor Phillip Hammond es un adversario de temer".
El ministro de Defensa inglés había dicho anteayer que la casa Rosada debería retirar del aire el spot publicitario e insinuó que debería pedir disculpas. Lo hizo en la cadena Sky TV, dato que le sirvió al ministro para agregar más tensión al ataque.
"No deja de tener cierto humor negro que el ministro de Defensa británico haya elegido la cadena de televisión Sky News para exigir disculpas (...) campaña a la que ha sumado a varios diarios en Australia, Estados Unidos y el Reino Unido que tienen como accionista al señor Rupert Murdoch (...) cuyos periodistas robaron mails, pincharon teléfonos y pagaron por información de artistas y miembros importantes de la oposición política a su gobierno", rebatió Timerman.
A pesar del pedido de retirar el spot de Hammond, que también fue realizado por la casa central de la agencia Young & Rubicam, el Gobierno consideró que mantendrá el aviso en el aire. La embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, señaló el fin de semana que "nadie ha tenido la intención de ofender", al minimizar las repercusiones del corto publicitario.
Irónico, Timerman cerró el comunicado, señalando: "El señor ministro de Defensa exige, cual poderoso caballero, que públicamente expresemos arrepentimiento. Aún no ha explicitado qué escarmiento elegirá si rehusamos cumplir sus exigencias".
El diálogo parece alejarse cada vez más.