La senadora demócrata por el estado de Nueva York, Hillary Clinton, que intenta revalidar su banca en el Capitolio de los Estados Unidos, realizó la campaña electoral más costosa de todos los candidatos de la fecha.
Pese a tener prácticamente asegurada su reelección para un segundo período en el Congreso, la ex primera dama invirtió casi 30 millones de dólares en propaganda proselitista, con el fin de mantener su lugar en la Cámara de los Representantes.
Según informó AFP, la Comisión Electoral Federal señaló que Clinton había gastado 29.450.000 dólares, mientras que sólo fue seguida de cerca por el senador republicano del estado de Pensilvania, Richar Santorum, quien gastó 21,5 millones de dólares.
El principal contrincante de Clinton por uno de los dos puestos a la Cámara baja que corresponden a Nueva York, es el republicano John Spencer, quien utilizó unos cinco millones de dólares en la campaña. A Spencer, los sondeos le auguran un pobre resultado.
Steven Brams, profesor de la Universidad de Nueva York, comentó que la cifra de casi 30 millones incluye probablemente dinero que Clinton ha dado a las campañas de otros candidatos de los que esperaría respaldo, si llegara a concurrir a las elecciones presidenciales de 2008, algo que aún no ha anunciado.
"Sospecho que está tratando de ayudar al partido y quizás congraciarse con otros candidatos y líderes demórcratas porque está mirando hacia el futuro", dijo Brams a AFP.