La XVI Cumbre Iberoamericana de Montevideo, cuyo tema central será “Migración y Desarrollo” y que, en ese sentido, abordará la situación de los veintidós países, se realizará del 3 al 5 de noviembre con un marco de diferencias entre algunos de sus miembros.
Los derechos de los inmigrantes –y cómo darles una solución apropiada– será el eje del encuentro, en la que América Latina hará sus reclamos a los países del Primer Mundo, que buscan frenar el flujo de recién llegados y hasta aprueban levantar un muro entre la frontera de México y los Estados Unidos.
Por su parte, otro de los países aquejado por estos conflictos, es España, donde la cifra de inmigrantes se cuadriplicó en los últimos diez años. De los 3,7 millones de personas que arribaron a la Madre Patria, un millón proviene de Latinoamérica. Según fuentes diplomáticas de la península ibérica, por ese motivo, el país buscará un abordaje “realista, práctico e integral” del tema durante el encuentro.
El presidente boliviano Evo Morales –quien postula la tesis de “cero deportaciones” en las naciones de Iberoamérica– seguramente se enfrentará con los funcionarios mexicanos que pondrán sobre la mesa la aprobación de los Estados Unidos de construir un muro en la frontera sur por los que ya gastó unos 1.200 millones de dólares.
Por su parte, países como Cuba –con una comunidad de 1,2 millones de emigrados– acusa a la presidencia del presidente George W. Bush de estimular las salidas ilegales.
En el “Compromiso de Montevideo” sobre migración, que se firmará además de la declaración final de la Cumbre, deberán amalgamarse todas esas posturas. “Es un tema complicado. Todavía no está terminado”, dijo una fuente de la cancillería uruguaya, que indicó que el jueves los coordinadores de los países iberoamericanos intentarán fijar el contenido de la carta.
Otros temas que serán agenda. Más allá de los temas previstos para la Cumbre, habrá otras problemáticas que acapararán la atención de los mandatarios y que incluyen, además, una serie de encuentros bilaterales.
Entre esos encuentros, el presidente uruguayo Tabaré Vázquez se reunirá con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, donde planteará la vigencia del Tratado de Paz y Amistad de 1.870 entre ambos países, que da derechos de residencia a las personas que deseen afincarse en estos países. Es que el Tribunal Supremo español falló que el mismo se vio modificado por acuerdos posteriores.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, se reunirá con su par de Chile, Michelle Bachelet, con Rodríguez Zapatero y con Vázquez, en tanto no descartó la posibilidad de una eventual cita con el paraguayo Nicanor Duarte.
Mientras, la participación del recién reelecto presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva está en duda, también podría producirse un encuentro entre Vázquez y su par argentino Néstor Kirchner, ante el conflicto que ambos países mantienen por la instalación de una planta de celulosa en la ribera uruguaya, aunque el mismo no está agendado.