lunes 06 de febrero de 2023
INTERNACIONAL en la horca

Irán ejecutó a otros dos participantes de las protestas contra el régimen islámico

Mohammad Mahdi Karami y Seyyed Mohammad Hosseini habían sido condenados en diciembre por un tribunal, y días atrás la Corte Suprema confirmó el fallo. Según la Justicia iraní, “confesaron” haber matado a un integrante de la milicia paramilitar Basij, que colabora con la policía en la represión de las protestas que se suceden desde septiembre tras la muerte de la joven Mahsa Amini, quien había sido detenida por la policía moral por usar mal el velo islámico.

07-01-2023 23:55

La Justicia iraní anunció ayer la ejecución en la horca de dos hombres declarados culpables de haber matado a un paramilitar en noviembre durante las manifestaciones desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini, una decisión que generó indignación internacional.

Estas muertes elevan a cuatro el número de ejecutados desde el inicio del movimiento de protesta en Irán a mediados de septiembre.

Mizan Online, la agencia de información del Poder Judicial informó que “Mohammad Mahdi Karami y Seyyed Mohammad Hosseini, los principales autores del crimen que condujo al martirio de Ruhollah Ajamian, fueron ahorcados en la mañana” de ayer.

Los dos hombres estaban acusados de haber matado a este miembro de la milicia paramilitar Basij, ligada a los Guardianes de la Revolución, el 3 de noviembre en Karaj, una ciudad al oeste de Teherán.

El tribunal de primera instancia los condenó a muerte el 4 de diciembre. El veredicto fue confirmado el 3 de enero por la Corte Suprema de Irán, un proceso calificado de “expeditivo” por parte de las ONG defensoras de los derechos humanos.

El Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos denunció ayer juicios “basados en confesiones extorsionadas”. “Es impactante que Irán continúe ejecutando a manifestantes, pese a la indignación internacional”, señaló el organismo en Twitter.

La Unión Europea se mostró “consternada” por las ejecuciones, indicó en un comunicado Nabila Massrali, portavoz del jefe de la diplomacia comunitaria, el español Josep Borrel. La UE “pide una vez más a las autoridades iraníes que pongan de inmediato fin a la práctica altamente condenable de pronunciar y ejecutar condenas a muerte contra los manifestantes”, aseveró el vocero.

Francia calificó las ejecuciones de “repugnantes” y los Países Bajos anunciaron la convocatoria del embajador de Irán.

Por su parte, la ministra alemana de Relaciones Exteriores, Annalena Baerbock, afirmó que las ejecuciones fortalecen la voluntad de Berlín de “aumentar la presión a Teherán dentro de la UE”. 

La desesperación de un padre. Desde el inicio de las manifestaciones, la Justicia condenó a muerte a catorce personas vinculadas con estas protestas, según un recuento periodístico en base a informaciones oficiales. De ellas, cuatro han sido ejecutadas, otras dos recibieron una confirmación de la condena por parte de la Corte Suprema, seis esperan un nuevo proceso y dos pueden apelar la decisión.

Activistas del país aseguran que otra decena de personas se enfrentan a acusaciones que pueden comportar la pena capital. La República Islámica se ha visto sacudida por un movimiento de protestas tras la muerte el 16 de septiembre de Mahsa Amini, una kurda de 22 años que había sido detenida por vulnerar supuestamente el código de vestimenta, que incluye el uso del velo.

Irán califica la movilización como “disturbios” y afirma que son atizados por países extranjeros y grupos de la oposición, y dicen que cientos de personas han muerto en los altercados, entre ellos miembros de las fuerzas de seguridad. 

Las ejecuciones de ayer se producen pese a una campaña de ONG que pedía a Teherán que perdonara a Moha-mmad Mahdi Karami y Seyed Mohammad Hosseini. Amnistía Internacional denunció un proceso “injusto”.

A mediados de diciembre, el padre de Mohammad Mahdi, Mashallah Karami, difundió un video en redes sociales en el que imploraba a las autoridades anular la pena de muerte contra su hijo. 

El letrado, Mohammad Aghasi, escribió en Twitter que Karami no pudo reunirse con su familia antes de su ejecución.

Según el grupo Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, Karami tenía 22 años y, de acuerdo a ONG, Hosseini, 39 años.

“Simulacro de juicio”. El director de IHR, Mahmood Amiry-Moghaddam, afirmó que los dos habían sido “sometidos a tortura y condenados tras un simulacro de juicio”.

Teherán ya ha sido objeto de una serie de sanciones internacionales como reacción a la represión contra las manifestaciones.

El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, anunció ayer que nombró como nuevo jefe de la policía nacional a Ahmad-Reza Radan. 

En 2010, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a Ahmad-Reza Radan en su lista negra por violar los derechos humanos, tras la polémica reelección del presidente ultraconservador Mahmud Ahmadinejad, que dio lugar a importantes protestas reprimidas por el poder. Ese mismo año, fue sancionado por la Unión Europea.

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