INTERNACIONAL
Quemaron basura, lanzaron piedras y se enfrentaron a la polica

Israel: estallido de furia por una marcha de gays

Tomaron las calles de Jerusalén en rechazo a una marcha de la comunidad homosexual, prevista para el próximo viernes. Hubo varios heridos y 60 detenidos. Alarmantes informes.

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Manifestantes ultraortodoxos provocaron destrozos en rechazo a la marcha gay. | AFP
Jerusalén.- Los planes de la comunidad homosexual israelí de realizar un desfile en Jerusalén este viernes desataron un torbellino de reacciones en el Estado judío. Casi todas las noches de la última semana, manifestantes ultraortodoxos tomaron las calles de Jerusalén en protesta contra el desfile incendiando cubos de basura, lanzando piedras y blandiendo palos de madera y barras de hierro contra la policía.

Más de diez personas resultaron heridas, entre ellas un conductor cuyo coche fue golpeado por un cubo de basura en llamas el lunes por la noche. Al menos 60 personas fueron detenidas hasta ahora, según informó el portavoz de la policía Micky Rosenfeld.

Los opositores se encuentran en varios lugares de Israel, incluyendo Bnei Brak, el suburbio ultraortodoxo de Tel Aviv. Incluso arrojaron un cóctel molotov contra la policía. "Notamos una escalada a medida que se acerca la fecha del desfile", dijo Rosenfeld a DPA.

La policía afirma que tiene información de inteligencia que indica que activistas de derecha y ultraortodoxos están planeando interrumpir el desfile. El peor escenario incluye hordas de opositores quebrando las barreras y peleándose con los participantes del desfile, o infiltrados individuales apuñalando a manifestantes, arrojando ácidos o arrojándoles frutas.

En un desfile similar el año pasado, tres manifestantes gays fueron apuñalados y heridos levemente. Los opositores religiosos al desfile organizaron campamentos para los manifestantes que planean llegar a Jerusalén de otras partes de Israel el viernes, para que estos no tengan que interrumpir el sabbat viajando de regreso por la noche.

La policía puso en la balanza la seguridad pública y la libertad de expresión, y prefirió recomendar que se cancele el desfile. Pero el fiscal general del país, en una decisión que generó de inmediato otra ola de protestas el domingo, se negó diciendo que ceder ante las amenazas significaría un revés para el "carácter democrático" de Israel.

En lugar de ello, la policía y los organizadores del evento, la casa Abierta de Jerusalén para gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, acordaron un camino más corto y diferente, alejado del centro de la ciudad, lo que hará más fácil proteger a la multitud.

Unos 12.000 efectivos serán desplegados en Jerusalén este viernes en máximo nivel de alerta, según dijo Rosenfeld. Las pasiones fueron aún más inflamadas cuando el ministro de Comercio e Industria, Eli Yishai, del partido ultraortodoxo Shas, presentó otra solicitud a la Corte Suprema en demanda de que se detenga el desfile, que es visto como un insulto por los habitantes más religiosos de Jerusalén.

Los activistas de ultraderecha habían presentado antes otros pedidos sobre los que la corte decidirá hoy. "Hice la presentación en persona como ciudadano ante la Corte Suprema para prevenir que se realice la marcha de la abominación", dijo el ministro.

"¨Por qué no trataron de realizarla en La Meca o el Vaticano?", preguntó con sarcasmo en referencia al carácter sagrado de Jerusalén. El alcalde de Jerusalén, Uri Lupolianski, sumó en tanto su voz al número creciente de líderes israelíes que se manifiestan a favor o en contra del desfile. "Este es el momento de demostrar la verdadera tolerancia y madurez y de cancelar la marcha en el corazón de Jerusalén para beneficio de todos nosotros", dijo el alcalde, quien también es ultraortodoxo.

Una corte rabínica suprema de la comunidad ultraortodoxa haredi en Jerusalén incluso está evaluando emitir una llamada "pulsa denura" ("azote de fuego" en arameo) contra los organizadores, una maldición que según se cree causa la muerte en un año.

Maldiciones similares fueron lanzadas por líderes fanáticos judíos contra el primer ministro Yitzhak Rabin, asesinado por sus esfuerzos por la paz con los palestinos, y contra el ex primer ministro Ariel Sharon, en coma, por su retirada de la Franja de Gaza. Pero los organizadores están más que determinados a seguir adelante.

"Estamos realizando una marcha sin camiones, sin muchachos desnudos, sin desnudez de ningún tipo o expresiones descaradas de sexualidad de cualquier tipo", dijo a DPA Elena Canetti, presidente de la Casa Abierta: "No queremos ni tratamos de ofender a nadie", afirmó. Canetti insistió en llamarla una marcha más que un desfile. "Una marcha es más una demostración porque marchamos por nuestros derechos como ciudadanos iguales en Jerusalén", aseguró.