INTERNACIONAL
enfrentamiento en medio oriente

La guerra por el petróleo: Trump quiere una flota global en el crucial estrecho de Ormuz

Las fuerzas iraníes advirtieron que reducirán a “un montón de cenizas” a las instalaciones petroleras del Golfo Pérsico que tengan vínculos con EE.UU. Trump instó a potencias como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido a enviar sus propios buques de guerra para proteger los suministros en el paso de Ormuz.

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Objetivos. La isla de Kharg, corazón de las exportaciones de Irán, y las instalaciones petroleras del Golfo son blancos de la nueva guerra. | cedoc

Lo que comenzó como un enfrentamiento militar estratégico ha mutado, en la tercera semana de conflicto, en una guerra energética total. El mercado global de crudo se convirtió en el principal campo de batalla entre Teherán y la administración de Donald Trump, elevando el precio del barril por encima de los 100 dólares y sembrando el pánico en las bolsas mundiales.

Tras los recientes bombardeos estadounidenses contra objetivos militares en la isla de Kharg, el corazón de las exportaciones iraníes, el régimen de Teherán subió la apuesta. Las fuerzas armadas de la República Islámica advirtieron ayer que reducirán a “un montón de cenizas” cualquier instalación petrolera en el Golfo Pérsico que tenga vínculos con Estados Unidos.

“Si la infraestructura económica de Irán es atacada, destruiremos todas las instalaciones vinculadas a los Estados Unidos en la región”, declaró el comando militar iraní en un comunicado que ya ha provocado la evacuación preventiva de personal en puertos de los Emiratos Árabes Unidos.

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El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, fue también enfático. “Irán responderá a cualquier ataque contra sus instalaciones energéticas. Si se atacan instalaciones iraníes, nuestras fuerzas atacarán instalaciones de empresas estadounidenses en la región o de empresas en las que Estados Unidos tenga participación”, advirtió el diplomático.

Trump pide ayuda. Por su parte, el presidente estadounidense recurrió a sus redes sociales para lanzar un llamado inédito a la cooperación internacional frente a esta crisis y, particularmente, al bloqueo por parte de Irán del estrecho de Ormuz, un paso clave de petróleo global.

Si bien aseguró que las fuerzas de EE.UU. han “aniquilado” la capacidad militar iraní, reconoció la dificultad de mantener por sí solo la seguridad en el estrecho de Ormuz. “Estados Unidos ha derrotado y diezmado por completo a Irán, tanto militar como económicamente y en todos los demás aspectos, pero los países del mundo que reciben petróleo a través del estrecho de Ormuz deben cuidar ese paso, ¡y nosotros ayudaremos... MUCHO!”, dijo Trump en las redes sociales.

En ese sentido, Trump instó a potencias como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido, que utilizan ese paso crucial, a enviar sus propios buques de guerra para proteger sus suministros. El reclamo, destinado a involucrar otros países en la contienda, está particularmente dirigido a China, cuyos barcos pueden cruzar el estrecho porque son socios de Irán.

El mandatario estadounidense señaló que, aunque por ahora ha decidido “por decencia” no destruir la infraestructura petrolera civil de Irán, reconsiderará su postura de inmediato si persiste el bloqueo del estrecho.

Por primera vez, Trump sugirió que Washington no cargará solo con el costo de asegurar rutas comerciales que benefician principalmente a otras naciones. Sin embargo, y en un intento por demostrar el poderío bélico de la primera potencia, afirmó que la Armada estadounidense comenzaría a escoltar a los buques petroleros a través del estrecho de Ormuz “muy pronto” para restablecer las exportaciones de petróleo.

Aunque también reconoció que será difícil. A las fuerzas iraníes, aclaró, “les resulta fácil enviar uno o dos drones, lanzar una mina o arrojar un misil de corto alcance en algún punto de este canal, o incluso dentro de él, por muy derrotados que estén”, escribió.

Los aliados de EE.UU. se muestran reacios a proporcionar apoyo militar a los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, pero han movilizado buques de guerra en respuesta a la escalada del conflicto.

Control militar. Los ataques iraníes han paralizado casi por completo el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita una quinta parte del petróleo crudo y el gas natural licuado del mundo.

En su punto más angosto tiene tan solo 54 km de ancho, lo que deja muy desprotegidos a los buques. De hecho, el paso se encuentra actualmente en un estado de parálisis virtual. El Comando Central de EE. UU. (Centcom) confirmó la destrucción de al menos 16 barcos iraníes que intentaban sembrar minas navales en la ruta.

Pese a ello, esta situación provocó que las principales navieras detengan su tránsito por ese corredor marítimo, dejando al mundo ante una crisis de suministros que amenaza con una recesión global si el crudo alcanza los 150 dólares.

La región queda ahora a la espera de una posible represalia iraní, mientras el tablero geopolítico se redefine bajo una premisa clara: en 2026, el control del flujo energético es el arma de destrucción masiva definitiva.