Aunque la superioridad militar de Estados Unidos frente a Irán es clara, la guerra entre ambos países demuestra que el equilibrio del conflicto no se mide solo en misiles, aviones o portaaviones. En esta confrontación asimétrica, Teherán dispone de una herramienta capaz de golpear a la economía global: el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta.
En las últimas semanas el tránsito por esa vía crítica se redujo de forma abrupta después de ataques a buques, minas navales y advertencias iraníes que llevaron a navieras y aseguradoras a suspender operaciones. El resultado ha sido un bloqueo de facto del estrecho. El tráfico marítimo cayó con fuerza y decenas de barcos quedaron a la espera fuera de la zona por temor a nuevas ofensivas.
La importancia de Ormuz radica en su geografía. Este paso conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y por allí circula cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo. Desde ese punto parten las exportaciones energéticas de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait y Qatar. Cuando ese flujo se interrumpe, el impacto en los mercados es inmediato.
El precio del crudo volvió a superar los 100 dólares por barril y algunos analistas advierten que una interrupción prolongada podría provocar una disrupción energética comparable a la crisis petrolera de los años setenta.
Pero el petróleo no es el único frente económico. El conflicto también afecta otro sistema clave: el de los fertilizantes y, por extensión, el de los alimentos.
El Golfo Pérsico concentra una parte importante de la producción mundial de fertilizantes nitrogenados y químicos agrícolas. Un tercio del comercio marítimo global de fertilizantes pasa por rutas vinculadas al estrecho de Ormuz. El bloqueo amenaza con interrumpir el transporte de urea, amoníaco y azufre, insumos esenciales para la producción agrícola.
El impacto ya comenzó a reflejarse en los mercados. En Medio Oriente, el precio de la urea, uno de los fertilizantes más utilizados del mundo, subió cerca de un 19% en una semana tras el inicio del conflicto. Analistas atribuyen el salto al riesgo de interrupción del comercio que pasa por el estrecho.
Cuando los fertilizantes se encarecen, los agricultores suelen reducir su uso o modificar sus cultivos, lo que puede traducirse en menores rendimientos y en presiones sobre los precios de los alimentos.
Expertos en seguridad alimentaria advierten que este frente económico es uno de los aspectos menos visibles del conflicto. Un análisis del Council on Foreign Relations señala que fertilizantes, agua y alimentos se están convirtiendo en un terreno central de la guerra, en una región donde muchos sistemas agrícolas operan con márgenes muy estrechos.
El impacto también empieza a sentirse en el campo estadounidense. El aumento del precio de los fertilizantes obliga a algunos farmers a revisar sus decisiones de siembra justo antes del inicio de la temporada agrícola. Al mismo tiempo, el encarecimiento del petróleo incrementa los costos de transporte y energía.
En pleno año electoral, ese shock económico puede convertirse en un problema político para Washington. El precio de la gasolina es uno de los indicadores que más influyen en el humor de los votantes. Si el encarecimiento de la energía se combina con presiones sobre los alimentos, el efecto inflacionario puede amplificarse.
Para Estados Unidos, sin embargo, reabrir el estrecho no es una tarea sencilla. El teniente general retirado de la Fuerza Aérea S. Clinton Hinote, quien estudió escenarios de conflicto en el Golfo durante los años 2000, sostiene que Ormuz representa un desafío difícil de resolver solo con poder militar. Con sensores avanzados y ataques de precisión, Estados Unidos podría reducir los ataques iraníes contra buques, pero difícilmente podría eliminarlos por completo. Las rutas de navegación son muy estrechas y los barcos quedan a merced de misiles, cohetes y enjambres de lanchas rápidas.
Según Hinote, la única forma de garantizar el control total del estrecho desde el punto de vista militar implicaría tomar y mantener territorio iraní en la costa que domina el paso marítimo. “Harían falta grandes contingentes de tropas terrestres para ocupar esa franja costera”, señaló. Sin una operación de ese tipo, añadió, la única solución duradera para asegurar la navegación pasa por la diplomacia.
Mientras tanto, la Casa Blanca evalúa otras opciones. El presidente Donald Trump sugirió que la Marina estadounidense podría escoltar a los petroleros que atraviesan el estrecho. Sin embargo, el secretario de Energía, Chris Wright, reconoció en una entrevista televisiva que el país todavía no está listo para iniciar una operación de ese tipo y que las fuerzas estadounidenses siguen concentradas en degradar la capacidad militar iraní.
Antes de cualquier misión de escolta, Estados Unidos necesitaría ampliar su campaña aérea contra las fuerzas iraníes que amenazan el estrecho, incluidos buques colocadores de minas, lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria y misiles desplegados en la costa.
Incluso después de esas operaciones, algunos funcionarios advierten que persuadir a las compañías navieras para que regresen podría resultar difícil mientras exista la amenaza de ataques contra barcos comerciales.
La guerra también tiene un costo creciente para Washington. Algunas estimaciones señalan que la primera semana del conflicto superó los 11.300 millones de dólares y que el gasto militar estadounidense podría alcanzar cerca de 1.000 millones por día si la campaña se prolonga.
Esa presión económica no es un efecto colateral de la guerra, sino parte de la estrategia iraní. Frente a un adversario militar mucho más poderoso, Teherán apuesta a utilizar la geografía y el comercio global como herramientas de presión.
El estrecho de Ormuz se convierte así en el punto donde un conflicto regional puede sentirse en estaciones de servicio, mercados agrícolas y cadenas de suministro de todo el planeta. Irán quizá no pueda competir con Estados Unidos en el campo militar, pero sí tiene la capacidad de golpear en otro terreno: la economía mundial.