La campaña del presidente Luiz Inácio Lula da Silva redobló sus acusaciones contra Meta, la empresa que controla Instagram, Facebook y WhatsApp, a la que acusa de restringir la difusión de sus contenidos y de incurrir en una situación que, según denunció, “levanta fuertes sospechas” de un intento de interferencia electoral en beneficio de su rival, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
A cinco días de la segunda vuelta, la denuncia escaló hasta el Tribunal Superior Electoral (TSE), que le dio a la empresa estadounidense un plazo de 24 horas para demostrar que aplica criterios iguales a las dos candidaturas.
Desde la empresa rechazaron las acusaciones y calificaron los señalamientos de “simplemente falsos”.

Previamente, el jueves, el ministro Marco Aurélio Bellizze consideró insuficientes sus explicaciones y elevaron de 500.000 a un millón de reales diarios, unos US$ 200.000, la multa por incumplimiento.
La ofensiva judicial de Lula avanzó también con una acción ante el Tribunal Superior Electoral para que se investigue una presunta manipulación algorítmica en favor de Bolsonaro.
A partir de esa denuncia, los abogados de Lula solicitaron la cassación de la candidatura del senador (se pide a la Justicia electoral de Brasil que anule su candidatura presidencial), al considerar que las presuntas irregularidades podrían constituir abuso de poder económico y uso indebido de los medios de comunicación social.

En su presentación inicial ante la Justicia electoral, calificaron el algoritmo de Meta como “sesgado” y denunciaron una supuesta “selectividad algorítmica” para beneficiar a su rival.
Brasil, de cara al “mata-mata”
Una elección cabeza a cabeza y un debate que también se juega en las redes
La carrera por el Palacio del Planalto entra en su última semana con una diferencia mínima entre los candidatos.
A menos de una semana del balotaje del 25 de octubre, la última encuesta de BTG/Nexus, publicada este lunes, ubica a Bolsonaro con el 50,3% de los votos válidos, frente al 49,7% de Lula da Silva. La brecha es de apenas 0,6 puntos porcentuales, dentro del margen de error de dos puntos del sondeo.

La medición muestra una recuperación del oficialismo. Una semana antes, el 13 de octubre, Flávio alcanzaba el 51,6% de los votos válidos, contra el 48,4% de Lula, una diferencia de 3,2 puntos.

Luego, en el voto espontáneo, cuando no se les presentan opciones a los encuestados, ambos candidatos aparecen igualados en el 44,5%. Además, el 8,4% de los consultados admite que podría cambiar su decisión antes del domingo, aunque el 90,9% asegura que mantendrá su voto.

MV/AF