INTERNACIONAL
VIDEO REVELADOR

La policía brasileña involucra a Bolsonaro con el intento de golpe

La Justicia autorizó la divulgación de un video de una reunión de julio de 2022, en la que el entonces presidente dice que “algo hay que hacer antes de las elecciones”, porque si no vencería Lula Da Silva. Para los investigadores, esa prueba suficiente de que el exmandatario sabía que varios de sus colaboradores querían interferir con el desarrollo de los comicios.

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Operativo. El exmandatario debió entregar su pasaporte. La operación policial del jueves contra varios de sus exfuncionarios. | afp

El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro pidió a sus ministros, en una reunión de julio de 2022 que actuaran y cuestionaran tanto como fuera posible la legitimidad de las elecciones que iban a celebrarse en octubre. “No podemos dejar que lleguen las elecciones y que pase lo que tiene pinta” que va a pasar, dijo.

“Sabemos que, si reaccionamos después, Brasil se va a sumir en el caos, se va a convertir en una gran guerrilla, en una hoguera. ¿Alguien tiene duda de que la izquierda, como está yendo, va a ganar las elecciones? No tiene sentido que tenga el 80 por ciento de los votos. Ellos van a ganar las elecciones”, dijo Bolsonaro.

El entonces presidente lanzó esa afirmación en la reunión celebrada en el Palacio del Planalto en esa fecha, registrada en un video que la Policía Federal, que lleva adelante una investigación por un supuesto plan golpista llevado adelante por el bolsonarismo, considera una prueba convincente de que Bolsonaro estaba al tanto de las acciones que preparaban algunos de sus aliados y colaboradores.

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El magistrado Alexandre de Moraes, a cargo de la investigación por los ataques de ultras en Brasilia el 8 de enero de 2023, autorizó la divulgación del video después de que ciertos extractos fueran publicados en medios brasileños.

Según la policía, en esa hora de grabación queda patente “el arreglo de una dinámica golpista en el ámbito de la cúpula del gobierno”. La grabación muestra a un Bolsonaro visiblemente alterado que no escatima insultos al entonces candidato Luiz Inácio Lula da Silva o a jueces del Tribunal Supremo, como Alexandre de Moraes, Edson Fachín, o Luís Roberto Barroso.

“Todos aquí tienen una inteligencia por encima de la media. Todos aquí, como todo el mundo ahí fuera, tiene algo que perder. No podemos dejar que lleguen las elecciones y que pase lo que tiene pinta (...) creo que han llegado a la conclusión. Tenemos que hacer algo antes”, dijo Bolsonaro.

“Lo que está en juego es más grande que todos nosotros, es la mierda de la libertad. Más claro imposible. Vamos a tener que actuar”, se escucha decir a Bolsonaro en otro momento de la grabación, en la que también se lo ve reprochar a sus ministros que no parecen querer “cambiar la situación”

“¿Alguien tiene duda de lo que va a pasar el día 2 de octubre? ¿Qué resultado va a salir a las 22 horas en la televisión? ¿Alguien tiene dudas? Vamos a tener que entrar con un recurso en el Tribunal Supremo (...) Nadie quiere cambiar la situación, nadie quiere dar el golpe... Nadie quiere sacar al Ejército a la calle (...) Ya estamos viendo lo que está pasando. ¿Qué estamos esperando?”, se preguntaba.

El abogado de Bolsonaro, Fabio Wajngarten, consideró en las redes sociales que las opiniones que aparecen en el video son “absolutamente públicas” y que “forman parte de la democracia”, y descartó que el exmandatario haya abogado por el uso de la fuerza para mantenerse en el poder.

En un momento del video, recordó su abogado, Bolsonaro dice que no propone “medidas de fuerza. No es dar tiro, no es poner militares en la calle y prender fuego y ametrallar”.

Operativo y plan. El jueves, la Policía Federal registró la casa de Bolsonaro en Angra dos Reis, en el estado de Río de Janeiro, y le retiró el pasaporte. Una medida que también dispuso para sus socios implicados en esta supuesta trama golpista para mantenerle en el poder tras las elecciones de octubre de 2022.

La Policía ejecutó una treintena de órdenes de registro y varias detenciones, entre ellas las de antiguos asesores de Bolsonaro, como Filipe Martins y el coronel Marcelo Camara, así como la del mayor de las Fuerzas Especiales del Ejército, Rafael Martins, en el marco de la operación Tempus Veritatis.

Durante los registros, la Policía también detuvo al presidente del Partido Liberal (PL), Valdemar Costa Neto, al encontrarle un arma de fuego cuyos permisos no estaban en regla. Entre los sospechosos de participar en esta trama están los exministros de Defensa Walter Braga Netto y Paulo Sérgio Nogueira, o el exjefe del Gabinete de Seguridad, el general Augusto Heleno Ribeiro.

De acuerdo con la investigación, los sospechosos acordaron difundir teorías infundadas de fraude en las elecciones de 2022, antes de que se celebraran, con el objetivo de legitimar una intervención militar posterior.

La trama constaría de dos partes, una primera llevada a cabo por las llamadas “milicias digitales”, encargadas de difundir a través de los medios y las redes sociales las supuestas irregularidades del proceso electoral, mientras que en la segunda, que contaría con el aval de algunos militares, se concretaría la asonada.

La investigación de la Policía halló un “borrador” golpista en el que se contemplaban los arrestos de los jueces del Tribunal Supremo Gilmar Mendes y Alexandre de Moraes, así como el del presidente del Senado, Rodrigo Pacheco.

La Policía sostiene que Bolsonaro pidió retirar los nombres de Pacheco y Mendes, no así el de De Moraes, cuya agenda estaba detallada en ese borrador para que pudiera ser en todo momento seguido y en caso de golpe, arrestado.

Asimismo, descubrieron que los militares afines presionaron a los que se mostraban contrarios y que el entonces asesor de Bolsonaro, el coronel Mauro Cid –su nombre aparece en otras causas que implican al expresidente–, recibió 100.000 reales (18.000 euros) para sufragar los gastos que pudieran ir surgiendo.