A las 23.30 horas de la Argentina, ya habían cerrado las urnas en 40 de los 50 estados del país, y se esperan los resultados definitivos en las primeras horas de la madrugada.
La invasión a Irak y la reciente condena a Saddam Hussein a la horca son los hitos fundamentales que se plebiscitan cuando el presidente George W. Bush reciba el respaldo o rechazo a sus políticas en la urna.
Bush, al frente del Partido Republicano corre el riesgo, según las encuestas, de perder la mayoría en el Senado y en la Cámara de Representantes. En tanto, el Partido Demócrata necesita ganar al menos seis curules (bancas) en el Senado y 15 escaños en la Cámara de Representantes para alcanzar la mayoría en ambos cuerpos legislativos.
Actualmente y desde 1994, cuando rompió con 40 años de dominio demócrata en el Congreso, el Legislativo está dominado por el Partido Republicano.
Los comicios son el resultado de una de las campañas mas caras y más sucias en la historia de Estados Unidos y son consideradas como un plebiscito sobre la gestión de Bush cuando faltan dos años para que el presidente termine su segundo mandato.
Además de las elecciones al Congreso, también se elegirán nuevos gobernadores en 36 de los 50 estados y miles de representantes regionales y funcionarios de alto rango.
Por otro lado los electores se pronunciaron en numerosos referendos sobre temas como el aborto, el matrimonio entre homosexuales, la investigación con células madres o la legalización de la marihuana.
El nuevo Congreso debe entrar en funciones a principios de enero cuando ambos partidos, mas allá del resultado , comiencen a prepararse para la batalla presidencial de 2008, con la demócrata Hillary Clinton y el republicano John McCain como las figuritas fuertes en carrera.
En el centro de los comicios para los ciudadanos está la sombra de las muertes de los mas de 2.800 soldados estadounidenses –según las cifras oficiales -que perdieron la vida en Irak desde la invasión en marzo de 2003.
Fue el mismo Bush, quien apeló a su ofensiva en Medio Oriente para recordarle a los votantes que Estados Unidos está "en guerra" y estimó que él era el único en condiciones de defender eficazmente a los estadounidenses.
Es este mismo argumento el que juega también a favor de los Demócratas ya que según una encuesta del Consejo sobre Asuntos Globales de Chicago, al menos dos tercios de los estadounidenses se opone a la invasión.
El último sondeo difundido antes de los comicios, realizado por el diario USA Today y la encuestadora Gallup señaló qu e 51% de los probables electores votaría por los demócratas, mientras que 44% lo haría por los republicanos. La diferencia se redujo respecto al 13% de hace dos semanas.