Unas 15.000 personas que entonaban al unísono lemas antioccidentales se manifestaron en Caglayan, en la orilla europea de Estambul, contra la visita que el papa Benedicto XVI efectuará a Turquía a partir del martes.
El número de participantes resultó muy inferior al millón de personas previsto a priori por el Partido islamista de la Felicidad (SP), que organizó la marcha bajo el eslogan "El Papa no es bienvenido".
En un principio, a la manifestación se le había otorgado el nombre de "El Papa malicioso e ignorante no es bienvenido", pero este partido, que no está representado en el Parlamento, lo cambió en el último momento presionado por las autoridades, según la prensa.
Centenares de miembros de las fuerzas de seguridad, en particular de la policía antidisturbios, se desplegaron sobre el terreno, y la marcha se dispersó sin incidentes.
"Pida perdón a los musulmanes antes de venir a estas tierras sagradas", por sus controvertidas palabras en las que relacionó el Islam y la violencia, bramó Recai Kutan, presidente del SP, quien tachó a Benedicto XVI de "representante del odio" y "embajador del imperialismo mundial".
"íMuestre respeto hacia el profeta, Papa", rezaba una de las pancartas desplegadas por los manifestantes. "Papa, ignorante, aprenda su propia historia" y "Papa, regrese a su casa" eran otros de los lemas inscritos en varios letreros. Otros hacían referencia a la crisis en Oriente Medio y algunos participantes ondeaban banderas palestinas mientras gritaban "íAbajo Israel, abajo Estados Unidos!".
"Tengo clientes cristianos y los respeto", declaró a la AFP uno de los manifestantes, Munir Oxel, carnicero, quien añadió: "Tenemos iglesias y también sacerdotes y los respetamos, pero ellos también deberían respetarnos".
Entre la manifestación, destacaba otra pancarta en la que se veían fotografías de las víctimas de la guerra en Irak que decía: "¨Quién hizo esto?". "¨Quién es el responsable del terrorismo? ¨Estados Unidos, Israel y la Unión Europea, o Irak y los palestinos?", se leía en otra.
Benedicto XVI llegará el martes a Ankara y después se desplazará hasta Efeso, en el oeste, antes de llegar a Estambul el miércoles por la noche. La visita del Papa a Turquía es su primera a un país musulmán. Es considerada de alto riesgo a raíz de sus polémicas declaraciones de septiembre pasado, en las cuales vinculó el islam con la violencia, y que desencadenaron la cólera en el mundo musulmán.
Hasta 12.000 policías serán movilizados en Estambul para la llegada del Papa. Las autoridades prevén asimismo bloquear dos barrios en el distrito donde se alojará Benedicto XVI.
Algunos islamistas y nacionalistas están convencidos de que las reuniones previstas en Estambul entre Benedicto XVI y el patriarca ortodoxo de Constantinopla, Bartolomeo I, tienen por objetivo no sólo un acercamiento entre las dos Iglesias, sino también crear una alianza cristiana contra el islam.
La seguridad del Papa Benedicto XVI durante su viaje a Turquía movilizará a más miembros de las fuerzas de seguridad que la visita del presidente estadounidense, George W. Bush, en 2004, según la cancillería turca.
El pasado miércoles la policía detuvo a 39 personas que se manifestaron sin autorización en el recinto de Santa Sofía, la ex basílica bizantina convertida en museo y que el Papa visitará el jueves.
Tras su paso por la basílica, el Pontífice se dirigirá a la Mezquita Azul, la más célebre de Estambul, informó el domingo el Vaticano. Con este gesto, Benedicto XVI se convertirá en el segundo Pontífice que visita una mezquita, después de que su antecesor, Juan Pablo II, hiciera lo propio, en mayo de 2000, en la de los Omeyas, en Damasco.