lunes 26 de septiembre de 2022
INTERNACIONAL Comienza en TV y en las redes sociales

Lula-Bolsonaro: se avecina una campaña muy agresiva

Los políticos Jair Bolsonaro y Lula da Silva ya se encuentran en campaña de cara a las próximas elecciones presidenciales. Sus estrategias y estilos ya se reflejan en las calles y plataformas.

19-08-2022 18:22

Ya nadie duda que en Brasil se avecina una campaña electoral no sólo muy polarizada sino, especialmente, agresiva. En el comité de Jair Bolsonaro, que aspira a conquistar su segundo mandato, se disponen a explotar el miedo a la vuelta de un gobierno del Partido de los Trabajadores. Aguardan el inicio de las propagandas de Radio y TV, el lunes próximo, para lanzar “bombas” con las que apuestan a provocar un o aumento del rechazo al archienemigo, Luiz Inácio Lula da Silva. El plan, admiten, busca impedir que el líder petista gane ya en la primera vuelta, el 2 de octubre próximo.

No es el único instrumento a ser utilizado por el entorno del candidato: las célebres redes sociales ya iniciaron las tareas con el lanzamiento de lo que sería una primera mentira, al afirmar que si Lula llega al poder entonces cerrará las iglesias evangélicas. La apuesta es a detonar al adversario apelando a los antiguos escándalos de corrupción, con los casos  conocidos como “Mensalao” (2006) y Lava-Jato (2014). Más aún, entre las iniciativas publicitarias del bolsonarismo figura la situación de Argentina, que tendrá un papel relevante. Les servirá para asociar “gobiernos izquierdistas” sudamericanos a una demostración de fracaso económico, lo que hipotéticamente podría afectar a Lula.

President Jair Bolsonaro Kicks Off Re-election Campaign
Bolsonaro busca su segundo mandato apelando al miedo

Sin embargo, el gran obstáculo que enfrenta el oficialismo son sus propios ejemplos de gestiones indecorosas; tales como el caso de vacunas adquiridas durante la pandemia con sobreprecios; la mala gestión del Covid-19, que llevó a un excesivo número de muertes; o la corrupción en el Ministerio de Educación. Los miembros de la campaña lulista, integrada por una coalición del PT con ocho partidos aliados, cuentan con esos “déficits” para responder “a la altura”. A eso suman la mala situación económica general y el dato sobre el alto nivel de rechazo que pesa aún sobre el jefe de Estado: en la última encuesta de Datafolha, 51% de los consultados declaro que “jamás” lo votaría.

Lula ya probó, además, que preserva inalterada su proverbial capacidad para llegar a la gente. En Belo Horizonte, donde el jueves participó de su primer gran acto oficial, recordó los “buenos tiempos” de sus dos gestiones (2006-2010), cuando logró el extraordinario resultado de convertir a 32 millones de pobres en ciudadanos de clase media. Puso el acento en el electorado femenino, hoy mayoritario, al decir: “Queremos que la mujer sea sujeto de la historia, que pueda hacer lo que quiera y del modo que desee; y que gane el mismo salario del hombre”.

En la misma línea discursiva incluyó a los indígenas, a quienes prometió crear el Ministerio de los Pueblos Originarios. A la población afro-brasileña le dijo que “el pueblo negro tiene el derecho a ocupar los mejores empleos, los mejores cargos e ingresar en las mejores universidades. Es por eso mismo que peleamos por reimponer las cuotas”.

Former President Lula Speaks During An International Workers' Day Protest
Lula puso el acento en el electorado femenino e incluyó a los indígenas

Sobre Bolsonaro, el ex mandatario sostuvo que comete “herejía” al hablar en nombre de Dios. Y juzgó que “estamos enfrentando una persona desequilibrada, desestructurada, que cree que debe estimular el odio. Es todo lo contrario de lo que queremos”. Algo de realismo hay en esa descripción: ayer por la mañana Bolsonaro protagonizó una escena poco común durante una charla con sus partidarios, en las puertas del Palacio de la Alvorada, la residencia oficial. El presidente hablaba de varios temas cuando apareció un “influencer” de You-Tube que lo llamó de:  “Queridita del centrón”, en referencia al grupo de partidos políticos que se dicen de centro y que han sido bastamente beneficiados por el gobierno bolsonarista a cambio de votos en el Parlamento.

Jair Bolsonaro, muy encolerizado, lo tomó de la camisa al “influenciador” y quiso sacarle el celular. El muchacho cayó al piso y luego fue arrastrado por policías de la seguridad presidencial.

Al anochecer, Bolsonaro realizó su  tradicional aparición en vivo por la página de Facebook, pero no mencionó el episodio. Prefirió, en cambio, referirse a una medida que sería simpática para quienes practican ejercicios: “Reduje el impuesto a la proteína Whey de 11 a 0%. Y eso los ayuda”. Finalmente, en tono más político, negó intenciones golpistas: “No entiendo por qué me acusan de que quiero dar golpe”.

*Autora de Brasil 7 días. Desde San Pablo, Brasil.