viernes 07 de octubre de 2022
INTERNACIONAL LA PRIMERA DAMA

Michelle, la carta de Bolsonaro para atraer el difícil voto de las mujeres

16-09-2022 23:55

Jair Bolsonaro “es un elegido de Dios” para salvar a Brasil y ayudar a las mujeres, afirma su esposa Michelle. Otrora discreta acompañante, la primera dama ganó protagonismo en la campaña para retener a evangélicos y asumir la difícil tarea de atraer el elusivo voto femenino.

Hasta hace poco, a la esposa de Bolsonaro, una ferviente evangélica, se le atribuía una silenciosa influencia en el gobierno, sobre todo en el nombramiento de un pastor presbiteriano como ministro de Educación y del primer magistrado evangélico en la Corte Suprema. Pero cuando el mandatario, de 67 años, lanzó su campaña hace un mes, Michelle, de 40, adoptó un papel estelar.

Presentada por Bolsonaro como “la persona más importante” en un acto en Juiz de Fora, en el estado de Río de Janeiro, la fotogénica primera dama arengó a centenares de seguidores, con alabanzas a Dios y ataques a los “enemigos” del gobierno que suscitaron igual o incluso más entusiasmo que el discurso del ultraderechista.

Las mujeres son mayoría (53%) entre los más de 156 millones de electores brasileños, que el 2 de octubre deciden si reeligen al ex capitán del Ejército o si la izquierda vuelve al poder de la mano del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, favorito en las encuestas.

Según el sondeo más reciente del Instituto Datafolha publicado el jueves, Bolsonaro marcha segundo, con 33% de las intenciones de voto frente a 45% para Lula. La brecha es aún mayor entre solo las mujeres (29% vs. 46%). Por ello su tercera esposa entró en escena, según analistas.

“Ella tiene el papel” de hacer que Bolsonaro sea “más atractivo entre las mujeres”, dice Sergio Praça, analista político de la Fundación Getúlio Vargas.

¿Estrategia eficaz? A Bolsonaro, que suele usar un lenguaje informal y profiere insultos, le llueven señalamientos de machismo. Solo la semana pasada copó los festejos patrios brasileños con alusiones a su supuesta potencia sexual. Según analistas, las electoras también le reprochan la falta de políticas para contrarrestar el desproporcionado efecto sobre las mujeres de la crisis económica provocada por la pandemia, que mató a 680 mil personas en Brasil.

Michelle envía el mensaje de que el presidente es “un hombre de familia y conservador” y un candidato “confiable”, afirma Carolina Botelho, investigadora en comunicación política y opinión pública de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. 

Su creciente protagonismo fue notado incluso por las autoridades electorales, que la reprendieron por sobrepasar el tiempo permitido a los aliados del candidato en los anuncios televisivos. A dos semanas de la primera vuelta, la inclusión de Michelle, sin embargo, es insuficiente: Bolsonaro apenas ha mejorado en las encuestas sobre el electorado femenino. Michelle “pudo haber reforzado el voto de las mujeres que ya estaban con el presidente, pero no consiguió acercar a las que estaban en contra”, afirma Botelho. “Le habla bien a un público fanático, pero no al resto de la población”.

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