La campaña de la oposición venezolana de cara a los comicios del próximo 3 de diciembre está fuertemente focalizada en la política exterior impulsada por el presidente Hugo Chávez en Latinoamérica y la Argentina aparece como un punto clave en el cuestionamiento.
Desde los afiches proselitistas hasta los discursos de los referentes políticos mencionan la compra de deuda argentina por parte del gobierno venezolano, además de la relación con Bolivia y Cuba.
Días atrás el candidato opositor Manuel Rosales había dicho que, de resultar ganador de los comicios, “se va a caer la corrupción de esta política”.
“Es una corrupción política estarle regalando la riqueza nuestra a otros países, el petróleo, nuestro dinero, nuestros dólares, nuestro oro, nuestro carbón y hasta los impuestos que nos cobran se lo regalan a Cuba, a Bolivia, a Argentina y la gente de Venezuela pelando”, consideró.
Ante estas consideraciones, el presidente Hugo Chávez defendió los acuerdos de cooperación que mantiene con otras naciones y señaló que en Venezuela está comenzando por primera vez una revolución agrícola. "Estamos rescatando la tierra que estaba monopolizada por los latifundios, todavía nos queda mucho por rescatar".
"Para los que andan por allí criticando la política petrolera del gobierno revolucionario, no para ellos, porque en verdad a palabras necias oídos sordos, sólo para información de la nación toda, estas maquinarias prácticamente forman parte del intercambio que estamos haciendo con la Argentina, petróleo por tecnología agropecuaria", dijo Chávez al mencionar los equipos que el gobierno venezolano acordó traer desde Argentina que constan de 300 tractores con sus implementos, 200 cosechadoras, 500 rastras, 45 equipos de ordeñe y 30 tanques de frío.
Expresó que lo mismo pasa con Cuba. "Enviamos a Cuba una cantidad determinada de petróleo y Cuba nos paga con la más gigantesca operación de salud que se conozca en la historia de las naciones, la Misión Barrio Adentro".
Chavéz, quien busca la reelección, anunció que reelección realizará el próximo domingo una "fiesta" en Caracas, donde pondrá fin a los actos proselitistas en la capital para recorrer el país durante tres días.