PEKÍN.- China convocó al embajador de Japón en Pekín para expresar su protesta por la visita que realiza a Tokio la líder de la disidencia uigur en el exilio, Rebiya Kadeer.
El vicecanciller chino Wu Dawei fue el encargado de transmitir al embajador Yuji Miyamoto el "profundo descontento" provocado en Pekín por la presencia y las actividades de Kadeer en Japón, indicó el ministerio chino de Relaciones Exteriores en un comunicado.
Kadeer denunció el miércoles que "unas 10.000 personas desaparecieron en una noche" en los disturbios étnicos de principios de julio en Urumqi, la capital de la región china del Xinjiang (noreste).
Según el gobierno chino, en esos disturbios murieron 197 personas, la mayoría de ellas de la etnia mayoritaria han (china), a manos de bandas de uigures.
Fuente: AFP