sábado 19 de junio de 2021
INTERNACIONAL Tenía solo 14 años
11-01-2020 11:35

Pobreza y sueños: la historia del chico marfileño que se congeló volando a París

Laurent Barthélémy Ani Guibahi salió rumbo a la escuela, pero se fue al aeropuerto de Abiyán (a 30 km) y se escondió en las ruedas de un vuelo a Francia. Maestros y compañeros en shock.

11-01-2020 11:35

"El shock es brutal. Pensaba en una fuga. ¡Es terrible!", afirma Antoine Mel Gnangne, maestro que supervisaba al joven Laurent Barthélémy Ani Guibahi, hallado muerto el miércoles por la mañana en el tren de aterrizaje de un avión entre Abiyán y París.Se había escondido ahí soñando con una vida mejor, y tuvo una muerte atroz al desconocer que altura crucero, esa zona de los aviones puede llegar a sufrir temperaturas de hasta 50 grados bajo cero

Como miles de ciudadanos de Costa de Marfil que intentan emigrar clandestinamente cada año, Laurent  intentó llegar a Europa sin avisar a sus padres. Cegado por este sueño, murió a los 14 años y en la escuela a la asistía, el enorme Liceo Simone Gbagbo de Yopougon, gran barrio popular de Abiyán, todos están conmocionados por la triste situación. El equipo pedagógico del colegio admitió que la muerte del chico encontrado muerto en el aeropuerto internacional francés Roissy Charles de Gaule, en París, fue anunciada a los estudiantes tres días después, recién el lunes 6 de enero.

En ese liceo, 7.000 alumnos se amontonan en aulas atestadas, 115 por clase. En muchos casos hay tres o cuatro niños por banco previsto para dos. El liceo practica el "doble turno", es decir que la mitad de los alumnos vienen por la mañana y la otra por la tarde. El viernes 3 de enero por la tarde los compañeros de clase de Ani Guibahi dejaron la escuela sin saber nada. Los últimos en verlo estaban con él el domingo, según una supervisora que habló con sus "camaradas del barrio".

Los compañeros del curso de Laurent Barthélémy Ani Guibahi, en el Liceo Simone Gbagbo de Yopougon, Abiyán, Costa de Marfil.
Al Liceo marfileño Liceo Simone Gbagbo de Yopougon asisten 7000 chicos en dos turnos. (Foto AFP)

Laurent desapareció el lunes. "El lunes, el niño tomó sus cosas. Se suponía que iba a venir a la clase. No fue hasta la tarde que los padres constataron la ausencia del alumno", señaló Liliane NGoran, la subdirectora del instituto. "El martes por la mañana vinieron sus familiares a la escuela porque el niño no había dormido en su casa. Comprobamos con ellos que tampoco estaba en su curso. Entonces notificaron su desaparición, que publicamos en todas partes del establecimiento y en sus alrededores", explica NGoran.

El cartel de su búsqueda mostraba a un joven frágil y pensativo con un traje tradicional. Sus maestros contaron que Laurent era bueno en matemáticas y física pero muy débil en humanidades y en francés, incluso destacaron que había recibido una "advertencia" en su boletín del primer trimestre con la mención: "Trabajo insuficiente. Concéntrese más".

Sin embargo, tanto Mel como el equipo pedagógico señalan que se comportaba bien. "No era un niño con problemas", afirman.

Después de cruzar toda la ciudad (el aeropuerto está a unos 30 kilómetros de su barrio), el chico tuvo que sortear todos los sistemas de seguridad y "accedió al tren de aterrizaje de la aeronave poco antes del momento en que el avión se disponía a despegar hacia las 22H55 locales" el martes por la noche, según el comunicado del Ministerio de Transportes basado en un video de control.

Miles de los 25 millones de habitantes de Costa de Marfil intentan emigrar clandestinamente cada año. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), este país ocupa el tercer lugar entre los países de África occidental en cuanto al número de migrantes clandestinos. En 2017, 8.753 migrantes de Costa de Marfil que llegaron a Italia tenían entre 14 y 24 años, según las cifras del Centro Internacional de Voluntariado (CEVI), una oenegé italiana.

 

 

AFP/HB