En un acontecimiento histórico, el Parlamento de Sudáfrica aprobó la ley que autoriza el matrimonio homosexual, con lo cual se convirtió en el primer país del continente africano en legalizar la unión civil entre dos personas de un mismo sexo.
"Nunca más en Sudáfrica debe haber discriminación en cuanto al color, la religión, la cultura y el sexo", dijo la ministra del Interior, Nosiviwe Mapisa, al defender la reforma de la legislación en el Parlamento.
Pese a que el Gobierno había dado luz verde en agosto último, y se esperaba que la decisión fuera aprobada por el órgano legislativo, aún falta un último paso en el Consejo Nacional de Provincias, aunque se calcula que ahí también sea aceptada la reforma.
Con la oposición en contra casi en su totalidad, la modificación de la Ley sobre Uniones Civiles igual logró la aprobación, según informaron fuentes del Parlamento, que tiene su sede en Ciudad del Cabo, en el extremo sudoeste del país.
Las críticas más importantes se basaron en argumentos religiosos. "Quienes rechacen las leyes de Dios y desprecien su palabra tendrán que aceptar las consecuencias de sus pecados y de la ira divina", afirmó el líder del Partido Demócrata Cristiano, Kenneth Meshoe.
La principal coalición de la oposición, la Alianza Democrática, dio libertad a sus legisladores para votar en conciencia, informó el diario español El País, según manifestó la agencia Télam.
De esta manera, Sudáfrica se suma a otros países donde ya fueron aceptadas las uniones entre personas del mismo sexo, como España, Holanda, Bélgica y Canadá, mientras que en naciones como la Argentina, el casamiento gay fue autorizado en la ciudad de Buenos Aires.