El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el Papa León XIV protagonizaron este lunes un inédito cruce de declaraciones que sacudió la agenda geopolítica. A través de su red social, el mandatario republicano lanzó una crítica contra el Sumo Pontífice, cuestionando su legitimidad y su postura en política exterior. Horas después, durante el vuelo hacia Argelia que da inicio a su gira africana, el Papa respondió a los ataques reafirmando su autonomía espiritual y su compromiso con la paz frente a las presiones de Washington.
El cruce comenzó con un extenso mensaje publicado por Trump, en el que calificó al Papa como “débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior”. En ese mismo texto, el mandatario sostuvo: "León debería estar agradecido porque, como todos saben, fue una sorpresa mayúscula. No estaba en ninguna lista para ser Papa, y la Iglesia lo puso allí solo porque era estadounidense. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano".

El presidente estadounidense también lo acusó de tener posiciones equivocadas en política internacional y cuestionó sus críticas a la administración republicana. “No quiero un Papa que critique al Presidente de los Estados Unidos porque estoy haciendo exactamente lo que me eligieron”, afirmó, en un mensaje en el que además lo instó a “dejar de complacer a la izquierda radical”.
Lejos de mostrarse intimidado, el Papa León XIV recibió a los periodistas en el avión papal con una sonrisa. Al ser consultado sobre si temía a la administración de su país de origen, el Pontífice fue tajante: "No, no le tengo miedo a la administración Trump o de proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio. No soy un político".

León XIV insistió en que su mensaje apunta a todos los líderes mundiales sin distinción. “El mensaje es siempre el mismo, promover la paz y lo digo a todos los líderes del mundo, no sólo a él”, afirmó. Además, advirtió que el Evangelio “no debe ser abusado como algunos están haciendo” y reiteró su rechazo a la guerra, con llamados al diálogo y al multilateralismo.
El episodio generó repercusiones inmediatas a nivel internacional. El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, expresó su respaldo al Papa y calificó de “inaceptables” los ataques de Trump, al considerar que “hieren sensibilidades y conciencias”. En la misma línea se pronunciaron referentes eclesiásticos y dirigentes políticos europeos.

Desde Europa, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, utilizó sus redes sociales para respaldar al Sumo Pontífice, a quien recibirá próximamente: “Quien siembra vientos, recoge tempestades. Mientras algunos siembran el mundo de guerras, León XIV siembra la paz, con valentía y coraje”, escribió, en apoyo explícito al liderazgo del Papa.
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También se pronunció el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, quien condenó el ataque en términos más duros: “La profanación de Jesús, el profeta de la paz y la fraternidad, no es aceptable para ninguna persona libre”, afirmó, al tiempo que calificó de “insulto” las declaraciones del mandatario estadounidense contra León XIV.

Por su parte, el arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), expresó su "profunda consternación", recordando que el Papa no es un adversario político sino el Vicario de Cristo: “Me duele profundamente que el presidente haya optado por escribir palabras tan despectivas. El Papa León XIV no es su adversario, ni es un político. Es el Vicario de Cristo”.
GD / ds