INTERNACIONAL
maniobra política ante la presión

Trump le dice al Congreso que las hostilidades contra Irán “han terminado”

“No ha habido intercambio de disparos entre las fuerzas estadounidenses e Irán desde el 7 de abril”, sostuvo el mandatario en una carta dirigida al presidente de la Cámara de Representantes. Así, busca evitar tener que pedir autorización a los legisladores para continuar la guerra, como determina la Constitución. En tanto, mantiene el bloqueo en el estrecho de Ormuz para asfixiar la economía iraní.

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Crisis iraní. La flota de EE.UU. bloquea los puertos de Irán para evitar que salgan sus buques. Esto está asfixiando la economía de la república islámica. | afp

En una maniobra política destinada a evadir la ofensiva de la oposición, el presidente estadounidense Donald Trump le comunicó al Congreso que las hostilidades con Irán han “terminado” debido al alto el fuego vigente. Con este argumento, el mandatario evita tener que pedir autorización a los legisladores para continuar con el conflicto.

La ley estadounidense le exige al gobierno de turno que “cese cualquier uso de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos” en un plazo de 60 días a partir de la notificación al Parlamento, plazo que venció este viernes.

“No ha habido intercambio de disparos entre las fuerzas estadounidenses e Irán desde el 7 de abril de 2026. Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han cesado”, escribió el presidente en cartas dirigidas al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y al presidente pro tempore del Senado, Chuck Grassley.

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Como sabía que iba a enfrentar una fuerte oposición en la Cámara baja, especialmente desde el sector demócrata, el mandatario optó por esta salida política. Trump soporta una creciente presión interna por la guerra, con una inflación disparada, sin una victoria clara a la vista y elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre.

Asfixia económica. Por ahora, la administración de Trump decidió evitar los ataques contra Irán y seguir ahogando su economía con el bloqueo de sus puertos en el estrecho de Ormuz, vía por donde transita el crudo persa.

En algún punto parece estar dando resultados para Washington. Este viernes, la cúpula al mando del gobierno iraní presentó una nueva propuesta de negociación a través de Pakistán, país mediador.

“La República Islámica de Irán entregó el texto de su última propuesta de negociación a Pakistán, mediador en las conversaciones con EE.UU.”, indicó la agencia oficial iraní de noticias IRNA, sin dar detalles sobre su contenido.

Sin embargo, Trump la rechazó rápidamente. “En este momento no estoy satisfecho con lo que me ofrecen”, dijo ayer ante los periodistas de la Casa Blanca. Cuando se le preguntó por qué, respondió: “Me piden cosas con las que no puedo estar de acuerdo”. No dio más detalles.

Trump también remarcó que tenía sólo dos alternativas, atacar nuevamente a la República Islámica o negociar. “¿Queremos ir y simplemente aniquilarlos y acabar con ellos para siempre, o queremos intentar llegar a un acuerdo? Es decir, esas son las opciones”, dijo. Agregó que “preferiría no” lanzar una gran ofensiva contra Irán.

El magnate republicano afirmó que si bien Irán había “avanzado” en las negociaciones, existía una “tremenda discordia” en el liderazgo interno. “No estoy seguro de que alguna vez lo logren”, advirtió. Cuando se le preguntó qué haría si no se llegaba a un acuerdo, Trump evitó dar una respuesta concreta.

La guerra se encuentra en pausa desde el 7 de abril gracias a un frágil alto el fuego. Sin embargo, solo se celebró una ronda fallida de conversaciones directas entre representantes de ambos países.

Crisis de almacenamiento. Buques de la Marina de EE.UU. y el Cuerpo de Marines vienen realizando abordajes y confiscaciones de cargueros iraníes, paralizando su flujo comercial. Se estima que las exportaciones de crudo de Irán cayeron más de un 80% en las últimas semanas.

De los más de 20 millones de barriles que salían mensualmente de puertos iraníes, hoy apenas un puñado de buques -la mayoría pertenecientes a la “flota en la sombra”- logran evadir el cerco hacia destinos como China o India.

El mayor drama para Teherán no es solo que no puede vender su petróleo, sino que ya no tiene dónde guardarlo. Con las rutas de salida bloqueadas, la infraestructura de almacenamiento terrestre y marítima está llegando a su límite físico.

Analistas de JPMorgan explican que a Irán le quedan aproximadamente 15 días antes de verse obligado a realizar cierres forzosos de pozos petroleros. Si para el 20 de mayo no se reabren las rutas de exportación, la industria petrolera iraní sufrirá un daño estructural que podría tardar años en repararse.

El crudo Brent subió cerca de 50 dólares por barril desde el inicio del conflicto. Esto afecta no solo a Irán, sino a los aliados de EE.UU. que dependen del paso por Ormuz, como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.

La inflación sigue trepando, lo que afecta el consumo diario. Antes de la guerra se ubicaba en el 45% anual, mientras que actualmente llega al 53,7%. El rial iraní se desplomó a un mínimo histórico frente al dólar. De acuerdo a los sitios de seguimiento de divisas, cotiza a 1,8 millones en el mercado negro. La situación hizo que muchas empresas comenzaran a despedir personal.

Este viernes, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, difundió una declaración escrita donde pide a la población hacer frente a la crisis con una “yihad económica y cultural”. También pidió a los empresarios evitar los “despidos” de empleados, demostrando la preocupación del régimen.