INTERNACIONAL
tres muertos

Un camión bomba estalló en un puente que une Rusia con Crimea en un atentado sin reivindicar

Es una infraestructura simbólica, inaugurada en 2018 por el presidente Vladimir Putin, el puente más largo de Europa. Moscú no culpó directamente a Ucrania, aunque voceros parlamentarios sí lo hicieron. En el pasado, Rusia había advertido que si Ucrania atacaba Crimea, la guerra entraría en una nueva y más peligrosa dimensión. Kiev cree que la explosión podría ser una provocación ante las continuas derrotas que sufren las tropas rusas en las regiones ocupadas del sur y el este, que provocaron el nombramiento de un nuevo jefe militar de la invasión, un general con sangriento pasado en Siria.

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Reparaciones. Las vías férreas ya volvieron a funcionar. El puente costó 3.600 millones de dólares. | AFP

Un camión bomba estalló hoy en el puente de Kerch, en Crimea, una infraestructura símbolo de la anexión a Rusia de la península, en un atentado que provocó tres muertos y que según el gobierno ucraniano puede haberse tratado de una provocación de Moscú, que abrió una investigación y en un primer momento no acusó a Kiev del ataque.

“Hoy a las 06:07 en la parte vial del puente de Crimea se produjo la detonación de un coche bomba, lo que causó el incendio de siete cisternas ferroviarias que iban hacia Crimea”, indicó el Comité Nacional Antiterrorista Ruso, citado por las agencias locales.

Imágenes de cámaras de seguridad que circulan por internet muestran una enorme explosión durante la noche, que parece haberse producido al paso de un camión. Otras imágenes muestran la línea de ferrocarril en llamas y un tramo de carretera derrumbado.

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Nadie se atribuyó de inmediato la responsabilidad de la explosión, pero el presidente del parlamento regional respaldado por Rusia en Crimea acusó a Ucrania, lo que no hizo Moscú. Funcionarios ucranianos han amenazado repetidamente con atacar el puente y algunos elogiaron la destrucción de ayer, pero Kiev no se adjudicó la responsabilidad.

Los investigadores rusos anunciaron que tres personas murieron en la explosión, probablemente los pasajeros de un vehículo que se encontraba cerca del camión cuando este explotó. “Ya se sacaron del agua los cadáveres de dos víctimas, un hombre y una mujer”, indicó el Comité ruso de Investigación en un comunicado, sin dar precisiones acerca de la tercera víctima.

El organismo, encargado de las principales investigaciones penales en Rusia, afirmó también haber establecido la identidad del dueño del camión, que sería un habitante de la región de Krasnodar, en el sur de Rusia.

El puente, inaugurado en 2018 por Vladimir Putin, es el símbolo de la anexión de esta península ucraniana por parte de Rusia en 2014. Tiene 19 kilómetros y se extiende en un estrecho que conecta el Mar Negro y el Mar de Azov. Costó 3.600 millones de dólares, es el más largo de Europa, y es vital para sostener las operaciones militares de Rusia en el sur de Ucrania.

Si Ucrania resultara estar detrás de esta explosión, esto sería un grave revés para Rusia, ya que se trata de una infraestructura fundamental y alejada del frente.

El portavoz del Kremlin indicó rápidamente a la agencia Ria Novosti que Putin ordenó la creación de una comisión gubernamental para esclarecer los hechos.

Problemas. La explosión en el puente supone un nuevo contratiempo para Rusia, que en las últimas semanas ha sufrido una serie de reveses militares en el frente que causaron descontento entre la élite rusa.

Ayer, un funcionario de la ocupación rusa en la región ucraniana de Jersón anunció una evacuación parcial de civiles de la provincia sureña, una de las cuatro anexadas por Moscú la semana pasada. Kirill Stremousov le dijo a la agencia estatal rusa RIA Novosti que los niños pequeños, sus padres y los ancianos podrían ser reubicados en dos regiones del sur de Rusia porque Jersón se estaba “preparando para un período difícil”.

El avance de la contraofensiva ucraniana llevó a las autoridades de Moscú a anunciar ayer el nombramiento de un nuevo comandante de sus tropas desplegadas en Ucrania, el general de la fuerza aérea Serguei Surovikin, de 55 años, un veterano de la guerra civil en Tayikistán de los años 90, de la segunda guerra de Chechenia (años 2000) y de la intervención rusa en Siria lanzada en 2015, donde fue acusado de haber ordenado un brutal bombardeo que destruyó la mayor parte de la ciudad de Aleppo.

Sukovikin, que hasta ahora comandaba el frente sur, sustituirá a otro oficial con paso por las fuerzas rusas que apoyan al régimen de Damasco, Alexander Dvornikov, apodado “el carnicero de Siria”. El asesor de seguridad de la Casa Blanca, Jake Sullivan, lo había descripto en su momento como “un estratega de la vieja escuela soviética, que considera a las pérdidas civiles durante las guerras como algo normal”.

La decisión llegó después de varias derrotas militares desde inicios de septiembre, que obligaron a los rusos a retroceder en el noreste y en el sur de Ucrania, en particular en la región de Jersón, fronteriza con Crimea, y cuya anexión fue anunciada por Moscú.

Para intentar revertir la tendencia, el presidente Putin decretó la movilización de cientos de miles de reservistas y la anexión de cuatro regiones ucranianas, después de unos referendos denunciados por la comunidad internacional.

El único campo de batalla en el que Rusia tiene ventaja es cerca de la ciudad de Bajmut, en la región de Donetsk, que las fuerzas rusas intentan tomar desde agosto.

Llamados a la calma. El incendio en el puente de Crimea, que sirve para vehículos y para trenes, obligó a parar todo el tráfico durante buena parte de la jornada y se habilitaron ferris para facilitar el cruce, según las agencias rusas. Por la tarde, se volvió a abrir para los vehículos y los autocares, “con procedimientos de inspección completos”, anunció en Telegram el dirigente de Crimea, Serguéi Aksionov.

Previamente, el Comité Antiterrorista había indicado que la explosión había dañado dos carriles para vehículos pero que el arco del puente, desplegado sobre el estrecho de Kerch, no se vio afectado.

El puente es esencial para el transporte de personas y mercancías hacia la península, pero también para el aprovisionamiento de las tropas rusas desplegadas en Ucrania. El jefe de la península, instalado por Moscú, Serguéi Aksyonov, pidió a los habitantes de Crimea mantener la “calma”. Las autoridades también trataron de calmar los temores de escasez de alimentos y combustible.

 

Kiev dice que la respuesta está “en Rusia”

La presidencia ucraniana sugirió este sábado que Moscú podría estar implicado en la explosión que dañó el puente de Crimea, que conecta Rusia con esa península anexionada.

“Conviene señalar que el camión que explotó, según todos los indicios, entró al puente desde el lado ruso. Es en Rusia donde hay que buscar respuestas”, indicó el consejero de la presidencia ucraniana Mijailo Podoliak, citado en un comunicado de la presidencia ucraniana. El asesor no dejó de destacar el episodio: “Todo lo que es ilegal debe ser destruido, todo lo que fue robado debe ser devuelto a Ucrania”, tuiteó.

Rusia siempre afirmó que el puente no corría riesgo pese a los combates en Ucrania, pero amenazó a Kiev con represalias si las fuerzas ucranianas atacaban esta infraestructura u otras en Crimea.

En julio, el ex presidente Dmitri Medvedev, hoy número dos del Consejo de Seguridad ruso, advirtió que si Ucrania atacaba Crimea llegaría “el día del juicio final”. “Las consecuencias (del eventual ataque) son obvias. Si pasa algo parecido, para todos ellos enseguida llegará el día del juicio final. Será muy rápido y muy duro”, afirmó durante una reunión con veteranos de la Segunda Guerra Mundial en Volgogrado, antigua Stalingrado. Medvedev ha recordado también en varias oportunidades que Rusia dispone del arsenal nuclear más grande del mundo. “Imaginemos que Rusia se ve obligada a utilizar el arma más temible contra el régimen ucraniano, que ha cometido un acto de agresión a gran escala que es peligroso para la propia existencia de nuestro Estado”, publicó en septiembre en su cuenta de Instagram.

El diputado ruso Oleg Morozov, citado por la agencia Ria Novosti, pidió ayer una respuesta “adecuada” al estallido del cambión bomba. “De lo contrario, este tipo de ataques terroristas se multiplicarán”, dijo.

Y Guennady Zyuganov, líder del Partido Comunista ruso, dijo que el “ataque terrorista” debería ser una alerta. “La operación especial debe convertirse en una operación antiterrorista”, sostuvo.

En los últimos meses se han producido varias explosiones en instalaciones militares rusas de la península de Crimea cuya responsabilidad no fue reivindicada por Ucrania hasta meses después.