INTERNACIONAL
Comicios legislativos en Estados unidos

Un referéndum sobre la política en Irak

Los norteamericanos decidirán si dejan al oficialismo el control del Congreso o le dan la mayoría a los demócratas, y así contrapesar las decisiones de Washington en Medio Oriente.

1107bush468
Las polticas de Bush en Irak fueron el centro de la campaa | AFP
Washington (AFP) - Los norteamericanos deciden hoy si dejan al oficialismo republicano el control del Congreso estadounidense o si, por el contrario, dan la mayoría a los demócratas para que contrapesen las controvertidas políticas del gobierno de George W. Bush, especialmente en relación a Irak.

La gestión de la "guerra contra el terrorismo", sobre todo en Irak, donde aumenta la violencia sectaria al igual que las muertes de soldados estadounidenses, así como la seguridad fronteriza, avivada por la polémica sobre el ingreso de inmigrantes ilegales al país, serán algunas de las cuestiones que decidirán el voto de los 200 millones de electores convocados.

Actualmente y desde 1994, cuando rompió con 40 años de dominio demócrata en el Congreso, el Legislativo está dominado por el Partido Republicano.

Pero esa mayoría está amenazada por el avance de la oposición demócrata que, según las encuestas, podría dar vuelta la pisada y hacerse con el control del Legislativo durante los últimos dos años de mandato del presidente Bush.

El jefe de la Casa Blanca puso fin ayer, con actos electorales en los estados de Florida, Arkansas y Texas, a una maratónica gira de cinco días por Estados Unidos, durante la que trató de acortar diferencias en los sondeos en un intento por conservar su mayoría parlamentaria.

La última encuesta sobre intención de voto, divulgada este lunes, señala que si bien los demócratas encabezan las preferencias de los electores, la diferencia con los republicanos se redujo.

El estudio del diario USA Today y la encuestadora Gallup señala que 51% de los probables electores indica que votará por los demócratas, mientras que 44% prevé hacerlo por los republicanos.

La diferencia se redujo respecto al 13% de hace dos semanas.

Este nuevo sondeo confirma los resultados de otros publicados el fin de semana por el diario The Washington Post y la cadena televisiva ABC, así como por el Instituto Pew, que señalaron una mayor intención de voto para los demócratas, pero también un acortamiento de las diferencias con los republicanos.

La guerra en Irak, donde en octubre el número de soldados estadounidenses muertos constituyó la cifra más alta desde enero de 2005 (103), es el tema de mayor preocupación para los votantes, según todas las consultas de opinión.

El fin de semana la condena a muerte en la horca de Saddam Hussein se convirtió en la última noticia desde el frente iraquí, y Bush intentó capitalizarla de cara a las elecciones.

El "juicio marca un hito en los esfuerzos de los iraquíes para reemplazar el papel de un tirano por el de la ley", dijo el mandatario el domingo al salir de su residencia en Texas para reanudar su campaña por las legislativas. Es un "importante logro" hacia la libertad de ese país, añadió.

En algunas jurisdicciones del país, también el voto latino podría jugar un papel importante. Aunque los hispanos o latinos representan apenas 4% de la votación a nivel nacional, su voto podría ser clave en zonas donde la cuestión migratoria se convirtió en centro del debate durante la campaña.

De 42,7 millones de personas que integran esta comunidad, cerca de seis millones pueden sufragar el martes, cifra récord para esta minoría en este tipo de comicios.

En total, cuarenta candidatos hispanos pugnan por un cargo en el Congreso, donde 25 legisladores son ya de ese origen.

El martes los votantes estadounidenses deberán elegir -o reelegir en algunos casos- a la totalidad de los miembros de la Cámara de Representantes (435 legisladores), así como a 33 de los 100 senadores. También están en disputa 36 puestos de gobernador de un total de 50.

Actualmente el Partido Republicano posee 230 de los 435 puestos en la Cámara, contra 201 de los demócratas (más un independiente que vota generalmente con ellos). Tres sitios se encuentran vacantes: dos debido a la dimisión de republicanos y uno por la de un demócrata.

En el Senado, los republicanos ocupan 55 de las 100 bancas, mientras que los demócratas 44, en alguna ocasión con el apoyo de un independiente.

Así, los demócratas necesitan ganar 15 bancas adicionales en la Cámara de Representantes y seis en el Senado para tomar el mando del Congreso.