El "ministerio de salud" del Vaticano envió a los guardianes de la doctrina de la Iglesia Católica un documento sobre el preservativo realizado a pedido del Papa Benedicto XVI, anunció ayer el cardenal mexicano Javier Lozano Barragán, encargado de esa cartera.
El cardenal, presidente del Consejo Pontificio para la Salud, explicó que el documento, de unas cien páginas, reúne todas las posiciones de la Iglesia sobre ese tema, desde las más liberales hasta las más severas, informó la agencia de noticias AFP.
La Congregación para la Doctrina de la Fe debe dar posteriormente su opinión, aunque será el Papa personalmente quien decidirá si la prohibición absoluta del uso del preservativo que exige la Iglesia Católica debe ser mantenida o no.
En la actualidad, el Vaticano se opone totalmente a todos los métodos de contracepción a excepción de la abstinencia (total o temporal) y condena el uso del preservativo, aún si se utiliza por razones de higiene.
Sin embargo algunos religiosos pidieron reiteradamente que se admita el uso del preservativo en algunas circunstancias especiales y en forma limitada, como por ejemplo cuando un miembro de una pareja legítimamente casada se ha contagiado con sida.
Un informe de la ONU sobre el sida difundido ayer precisó que, a pesar de los avances en materia de tratamiento y prevención, el número de personas con esta enfermedad sigue aumentando: 39,5 millones en 2006, 2,6 millones más que en 2004.
Unos 3,4 millones de adultos y niños se infectaron en 2006, unos 400.000 más que en 2004, precisa el informe.
Cada día, 11.000 personas se contaminan el virus, un total de 4,3 millones por año, lo que significa 400.000 más que hace dos años, según Onusida, que publicó su informe en previsión de la Jornada mundial contra el Sida el 1 de diciembre.