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DIARIO PERFIL

Zahi Hawass, el "Indiana Jones" egipcio

Fue designado por Mubarak para proteger el tesoro arqueológico del país. Trabajó para National Geographic. Su comparación con el personaje de Harrison Ford.Galería. Galería de fotos

Zahi Hawass es el ministro de Antigüedades de Egipto.
| CEDOC

Cuando el excéntrico y célebre egiptólogo Zahi Hawass fue nombrado por el presidente Hosni Mubarak como ministro de Antigüedades, durante la reforma de gabinete de la semana pasada, su suerte quedó definitivamente atada al régimen que reprimió a sangre y fuego a cientos de egipcios. Sin embargo, el hombre encargado de vigilar las pirámides y preservar los tesoros del Museo de El Cairo no pareció preocuparse por quedar en el centro de la pelea entre oficialismo y oposición, tras una década de trabajar como funcionario público. “Egipto volverá a la normalidad. Mubarak es el único que puede mantener la estabilidad del país”, dijo el antropólogo el 30 de enero, pocos días después de comenzar las protestas, en un nuevo ejemplo de su afinidad con el dictador.

Tras doce días de manifestaciones y enfrentamientos, la esperanza de Hawass trocó en desesperación. Así, el científico que se enfrentó a Gran Bretaña y Alemania al reclamar las devoluciones de la piedra de Rosseta y del busto de Nefertiti, manifestó su tristeza por los incidentes y los choques en las calles de la capital egipcia. “Al ver lo que ha sucedido en mi país me siento triste. Egipto es mi vida. No puedo irme y vivir en cualquier otra parte del mundo. Quiero morir en las arenas de Egipto. El aspecto más importante de mi vida es proteger mis antigüedades”, escribió Hawass en su blog personal, que es actualizado diariamente a pesar de la censura que ejerce su propio gobierno sobre el resto de la población.

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Sin embargo, las últimas fotografías que se tomó el arqueólogo no son las de un científico común y corriente. Al contrario: el funcionario pasa sus días rodeado de soldados fuertemente armados y recorre las inmediaciones del Museo de El Cairo vigilando que los vándalos no logren ingresar a las instalaciones. Al ordenar Mubarak la retirada de los policías la semana pasada, una horda de saqueadores se adueñó de las calles de El Cairo y un millar de ellos trataron de asaltar el Museo, provocando daños a dos momias, un sarcófago y varias estatuas. Sin embargo, cientos de manifestantes opositores reaccionaron para evitar nuevos desmanes y organizaron cordones humanos alrededor del Museo.

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