El escándalo por el desvío de fondos en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) acaba de cruzar un nuevo límite. Tras haber sido procesado como presunto líder de una red de coimas, el extitular del organismo, Diego Spagnuolo, quedó ahora al borde de la cárcel. El abogado Gregorio Dalbón se presentó este lunes ante el juez federal Ariel Lijo para exigir la inmediata detención del exfuncionario, argumentando que el Estado sufrió un saqueo sistemático durante su gestión.
El pedido de captura no se basa en rumores, sino en un aluvión de nuevas pruebas. Según el escrito judicial, las últimas auditorías internas dejaron al descubierto un descalabro administrativo feroz: diferencias de precios abismales, pagos que se hicieron dos veces y empresas que cobraban por insumos de alta complejidad pero terminaban entregando productos básicos.
Los números que maneja la Justicia son exorbitantes. Uno de los casos más obscenos es la compra de un sistema de válvulas bicaval transcatéter que la ANDIS pagó 425 millones de pesos en julio de 2025. El dato explosivo es que el PAMI había adquirido exactamente el mismo producto, pocos meses antes, por apenas 124,2 millones. La misma lógica de sobreprecios se aplicó a los implantes cocleares, por los que se pagaron casi 63 mil dólares la unidad, un salto del 269% frente a los 16.975 dólares que valen como referencia en el mercado.
La impunidad de las maniobras llegó al punto de la doble facturación. Los investigadores detectaron que el organismo le pagó dos veces una misma boleta de 28,7 millones de pesos a una firma llamada Indecomm. Además, la querella sumó al expediente diversas investigaciones periodísticas (como una reciente publicación del diario La Nación) que revelan desvíos inauditos de hasta un 4239% en la adquisición de productos ortopédicos.
"No se trata de una única irregularidad aislada ni de una mera diferencia de criterio administrativo", disparó Dalbón en su presentación. Para el abogado, que también representa a la expresidenta Cristina Kirchner, esta multiplicidad de operaciones turbias y proveedores favorecidos demuestra que hubo una decisión consciente de afectar el patrimonio público mientras Spagnuolo estuvo sentado en el sillón principal de la agencia.
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El fantasma de la fuga y la sombra de los audios
La situación procesal del exfuncionario ya pendía de un hilo. Días atrás, la Cámara Federal confirmó su procesamiento tras dar por válida la prueba madre del caso: los audios filtrados donde él mismo explicaba el circuito de los retornos. En esas grabaciones, Spagnuolo detallaba que exigía un "peaje" del 8% en los contratos de medicamentos, asegurando que un 3% iba directo "a Karina" y el resto se repartía en la operatoria. "Si no hay aporte, no hay medicamentos", se lo escuchaba decir.
Con este telón de fondo, Dalbón le advirtió al juez Lijo que dejar a Spagnuolo en libertad es un riesgo inminente para la causa. Al haber sido la máxima autoridad de la ANDIS, el acusado conoce a la perfección los pasillos del organismo, a los funcionarios de segunda línea y a los proveedores implicados. Ese conocimiento privilegiado, sostiene la querella, le da el margen perfecto para destruir pruebas, ocultar documentos o apretar a posibles testigos y peritos.
Finalmente, el escrito encendió las alarmas sobre un posible plan de escape. Como antecedente, Dalbón recordó que cuando la Justicia ordenó los primeros allanamientos, Spagnuolo no estaba en ninguno de sus domicilios declarados y recién lo pudieron interceptar manejando su auto dentro de un country en Pilar. Frente al volumen multimillonario de los fondos que desaparecieron, la sospecha es clara: el ex funcionario tendría la billetera lo suficientemente ancha como para financiar su fuga y burlar a los tribunales.
TC/ML