El debate sobre la política exterior argentina y la relación con los BRICS volvió a instalarse tras las señales contradictorias del Gobierno respecto de China y Estados Unidos. En una nueva edición de Ronda de Economistas, emitida por +Perfil, especialistas analizaron el peso de las inversiones chinas y el margen de maniobra que tiene la Argentina en un escenario de creciente disputa geopolítica.
Durante el programa coincidieron en que, más allá de las diferencias ideológicas, las necesidades de financiamiento, comercio exterior e infraestructura obligan al Gobierno a mantener una postura más pragmática. También plantearon que dentro del oficialismo conviven visiones diferentes sobre el vínculo con Beijing y Washington.
Los BRICS y el peso de China en la economía argentina
Carolina Mannucci fue categórica al advertir que "Empezar a tomar este tipo de posturas, a ponerse en contra y romper con los BRICS sería un error gravísimo." La analista explicó que el bloque reúne economías con fuerte dinamismo y destacó especialmente el crecimiento de India y el papel de China como uno de los principales compradores de productos argentinos.
Además, remarcó que "China es un país que invierte en infraestructura y después, una vez que se le termina la concesión, te dejan la infraestructura", diferenciando ese esquema de inversión del de otros países con intereses principalmente extractivos. También cuestionó la paralización de la obra pública y sostuvo que "ese es uno de los puntos para mí terribles de este gobierno, el tema de la obra pública", al considerar que afecta directamente el desarrollo de las provincias y la competitividad del país.
Pragmatismo, Estados Unidos y las tensiones dentro del Gobierno
Fernando Meaños planteó que la política exterior del Gobierno combina un discurso confrontativo con decisiones más pragmáticas. "Hay muchas veces que Milei también pegue el grito, pero después cuando tomás las acciones se vuelve más pragmático", afirmó, y recordó que, más allá de las diferencias políticas, "Con China no estamos tan mal, al margen del swap."
Por su parte, Santiago Llull abrió el debate sobre la influencia de Estados Unidos al preguntar: "¿Tenemos la venia del tío Sam para esto?", en referencia a la renovación del swap con China pese a las objeciones expresadas por funcionarios estadounidenses.
José Castillo consideró que detrás de estas decisiones conviven distintas miradas dentro del oficialismo. "Hay que mirar y estudiar un poquito más profundamente algunas líneas internas dentro del gobierno argentino que son más pragmáticas hacia China y otras que están mucho más enfocadas exclusivamente a la relación con Estados Unidos", sostuvo. Incluso planteó que "a lo mejor ahí está la clave de alguna de las grandes internas del gobierno", al describir las diferencias entre quienes priorizan la estrategia geopolítica y quienes privilegian las necesidades económicas.