La supuesta campaña antiargentina durante el Mundial volvió a instalar el debate sobre el impacto de las redes sociales, la rivalidad futbolística y el conflicto por las Islas Malvinas. Para analizar cómo se vivió el clima en distintos países, corresponsales argentinos compartieron su mirada sobre la reacción que despertaron la Selección y Lionel Messi.
El informe fue presentado en +Perfil, el nuevo canal periodístico del Grupo Perfil, donde periodistas radicados en España, Reino Unido, Brasil y Estados Unidos coincidieron en que no existió una única explicación para el fenómeno. Mientras algunos señalaron el peso de la rivalidad deportiva, otros destacaron el rol de las redes sociales o el impacto de la cuestión Malvinas.
España: el peso de la rivalidad futbolística
Marcelo Molina – Corresponsal en Madrid (España)
Para Marcelo Molina, hablar de una campaña organizada resulta exagerado, aunque reconoce que el ambiente se volvió hostil a medida que avanzó el torneo. "No sé si llamarlo campaña antiargentina; me parece demasiado. Lo viví en Qatar y volvió a repetirse en este Mundial".
Según explicó, el malestar comenzó desde el primer partido, cuando la polémica por una infracción de Lionel Messi fue amplificada por medios madrileños. "Todo empezó con la famosa plancha de Messi. Desde ese momento decían que todo estaba armado para Argentina y para Messi".
El periodista sostuvo que el trasfondo es deportivo y tiene raíces en la histórica rivalidad entre el Real Madrid y el Barcelona. "El hincha del Real Madrid nunca le perdonó a Messi cuando mostró la camiseta en el Santiago Bernabéu. Ahí nace gran parte de ese rechazo".
Respecto de Malvinas, consideró que muchos españoles desconocían el conflicto. "Cuando les decía que ellos tenían Gibraltar, varios ni siquiera sabían que podía existir una comparación. Algunos hasta borraron publicaciones porque desconocían la historia".
También señaló las diferencias culturales entre las hinchadas. "Hay actitudes normales para nosotros que aquí se consideran provocaciones. En España ciertos cánticos o reacciones contra los árbitros son muy mal vistos".
Reino Unido: Malvinas reavivó viejas heridas
Marcelo Justo – Corresponsal en Londres (Reino Unido)
Marcelo Justo coincidió en que la polémica comenzó por cuestiones futbolísticas, pero aseguró que el conflicto por Malvinas amplificó la discusión cuando Argentina enfrentó a Inglaterra. "Coincido en que primero hubo una reacción futbolística contra Argentina por la plancha de Messi y por la idea de que Infantino favorecía al equipo".
Sin embargo, explicó que el clima cambió cuando apareció la bandera con la consigna "Las Malvinas son argentinas". "Ahí empezó una campaña impulsada por los tabloides británicos para pedir que Argentina fuera sancionada".
El periodista recordó que en el Reino Unido la memoria deportiva sigue profundamente ligada al Mundial de 1986. "La 'Mano de Dios' forma parte del vocabulario británico. Es una expresión que todavía se utiliza incluso para hablar de política".
Brasil: las redes potenciaron las acusaciones
Pablo De la Fuente – Corresponsal en Brasil
Desde Brasil, Pablo De la Fuente describió un escenario muy diferente al vivido en 2014. "Para mí fue mucho más difícil salir del Maracaná en 2014. Esta vez casi todo ocurrió en las redes sociales".
Según explicó, el algoritmo profundizó las posiciones enfrentadas y predominó otro tipo de cuestionamientos. "Lo que se vivió fue una acusación permanente de racismo hacia Argentina, que terminó derivando en expresiones xenófobas, sobre todo en internet".
Aun así, aclaró que el clima en las calles fue mucho menos conflictivo. "Se podía salir con la camiseta argentina. Hubo casos aislados, pero no una persecución generalizada".
Estados Unidos: sin señales de una campaña organizada
Norman Powell – Periodista en Atlanta (Estados Unidos)
Desde una de las sedes del Mundial, Norman Powell sostuvo que en Estados Unidos no percibió un sentimiento antiargentino. "En ningún momento se ha percibido aquí una campaña antiargentina".
El periodista explicó que el contexto deportivo estadounidense también influye en esa percepción. "Estados Unidos no es un país de fútbol. La pasión se vive de otra manera".
Lejos del rechazo, aseguró que predominó la admiración por Lionel Messi. "La gente estaba más bien triste porque Messi no pudiera conseguir otro gran triunfo".
Aunque los medios mencionaron algunas conductas de jugadores argentinos y la controversia por Malvinas, Powell concluyó que esos episodios nunca derivaron en un movimiento generalizado contra la Selección.