La decisión de Brasil de retirar a su embajador en la Argentina y dejar la representación diplomática en manos de un encargado de negocios profundizó la crisis bilateral abierta tras los cruces entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva. En una nueva edición de Ronda de Economistas, emitida por +Perfil, los analistas debatieron sobre el impacto político y diplomático de las acusaciones realizadas por el Gobierno argentino.
Durante el programa, los especialistas pusieron en duda el sustento de las denuncias sobre un supuesto financiamiento brasileño de una campaña antiargentina en redes sociales y advirtieron que este tipo de afirmaciones pueden afectar la credibilidad institucional y deteriorar aún más la relación entre ambos países.
Una acusación sin pruebas y una crisis diplomática
Durante el debate, Fernando Meaños puso el foco en la consistencia de las afirmaciones oficiales y preguntó: "¿De dónde sacó el gobierno? ¿De dónde sacó el propio presidente Javier Milei esa frase, ese dato?". Más adelante insistió en la diferencia entre publicaciones realizadas desde Brasil y una eventual participación del Estado brasileño: "Pero él dijo el gobierno de Brasil", remarcó, antes de plantear otra duda: "¿No estamos seguros que haya sido el gobierno de Brasil?".
José Castillo consideró que la explicación oficial presenta inconsistencias y afirmó: "Esto no tiene absolutamente ningún sentido". Además, sostuvo que extrapolar publicaciones en redes sociales hacia una supuesta financiación estatal "me parece que saltea demasiado" y advirtió que este tipo de episodios deterioran la imagen internacional de la Argentina.
El impacto sobre la política exterior y la credibilidad
Meaños sostuvo que el conflicto excede la discusión sobre las formas presidenciales y ya tiene consecuencias institucionales. "Y la más alta política, por supuesto. Hablando de que hay un gobierno extranjero que financió una campaña", señaló. Luego agregó: "Ahora, ¿esto hasta dónde llega?", al advertir que determinadas expresiones pueden generar daños permanentes en las relaciones diplomáticas.
La periodista Eugenia Muzio coincidió en que el uso de datos difíciles de verificar forma parte de una estrategia política. "Es muy difícil de chequear que el gobierno brasileño financió en un 25% una campaña en redes sociales", afirmó, y explicó que ese tipo de afirmaciones construyen percepciones que luego resultan complejas de desmentir.
En el cierre del intercambio, Meaños recordó que incluso en etapas de fuertes diferencias ideológicas entre gobiernos argentinos y brasileños no se había llegado a un nivel similar de confrontación. "No recuerdo... si en algún momento la diferencia ideológica llegó a tender diferencias tan fuertes para llegar a un extremo de este tipo", concluyó, al tiempo que cuestionó que la política exterior quede condicionada únicamente por afinidades ideológicas.