Debret Viana habló sobre el recorrido de Desninde, una obra publicada originalmente en 2018 que ya alcanzó su sexta edición, y reconoció que todavía le resulta difícil explicar qué ocurre con un libro cuando empieza a circular por fuera de las decisiones de su autor.
En diálogo con Osvaldo Quiroga, en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, sostuvo: “Creo que igual cuando uno escribe un libro y lo saca, termina pasando un cierto fenómeno que no puede comprender, que es el circuito con los lectores”.
El amor como punto de encuentro con los lectores
Viana consideró que una de las razones que podrían explicar el recorrido del libro está en el tema que eligió abordar. “Es un libro de 2018. Creo que tuvo muchas ediciones y por algún motivo encontró muchos lectores. Quizás porque trata de pensar el amor, que es algo que a uno se atraviesa”, señaló.
Pero esa aproximación al amor está lejos de una mirada romántica convencional. “Fue mi intento de pensar el amor como una peste, como un cadáver disecado. Solo pensado después como objeto póstumo”, explicó. El escritor resumió esa búsqueda con una referencia directa a la serie de David Lynch: “Fue una idea de hacer un Twin Peaks del amor”.
El conflicto de Viana con Hojas del Sur
Durante la entrevista, el autor también se refirió a Hojas del Sur, editorial con la que mantiene un vínculo profesional, aunque aclaró que actualmente está enfrentado con la empresa por el cambio que, según su mirada, atravesó su catálogo.“Hojas del Sur viró. Viró hacia la ultraderecha”, afirmó. Ante la repregunta de Quiroga, profundizó: “Viró hacia la ultraderecha. La más ultraderecha posible”.
Viana aseguró que ese giro estuvo acompañado por un abandono de la publicación de literatura. “Dejó de publicar literatura y viró hacia la ultraderecha. Ya. Entonces tuve que enemistarme con ellos inevitablemente”, sostuvo.
Una novela “sin trama” y la influencia de Beckett
Quiroga destacó la crudeza de algunos pasajes de Desninde y vinculó la estructura del libro con la obra de Samuel Beckett. Viana definió su novela como una obra “sin trama o con una trama dislocada y atravesada” y confirmó de inmediato la influencia del escritor irlandés. “Absolutamente. O sea, sos un lector de Beckett. Me fascina Beckett por completo”, respondió.
Esa influencia aparece también en la decisión de tensionar las formas tradicionales de narrar y de colocar al lector frente a una obra que no entrega necesariamente aquello que parece prometer.
“Desninde es una trampa en sí misma”
Viana reveló que la historia amorosa funciona, en realidad, como una construcción utilizada para esconder el verdadero centro de la novela. “Desninde es una trampa en sí misma”, afirmó. Y agregó: “Yo en realidad quería hablar sobre la escritura. Y tuve que falsificar el objeto de la novela y hacerlo pasar como si fuese una historia romántica”.
Para el autor, ese procedimiento atraviesa todo el libro: “Todo lo que ocurre en Desninde es una reflexión sobre escribir”.