En un nuevo segmento de Ronda de Corresponsales (RDC) por la pantalla de +Perfil, el periodista, Enrique Zattara, se refirió a que la decisión del gobierno británico de endurecer su postura frente a Israel generó nuevas tensiones políticas y diplomáticas.
Según explicó Zattara, la decisión “movió el tablero político mundial” y representa una posición novedosa del gobierno británico. Miliband también anunció “el mantenimiento y la profundización del embargo de armas de fabricación británica hacia Israel, hacia los asentamientos”.
Zattara destacó además que el canciller británico realizó “un extenso discurso acusando gravemente a los colonos israelíes de actos de violencia y de limpieza étnica”, algo que, según señaló, “no se habían escuchado hasta ahora a pesar de dos años previos de gobierno laborista ejercido por Kirchner”.
Reino Unido reafirma su respaldo a la solución de dos Estados
El primer ministro Andy Burnham defendió las medidas adoptadas por su gobierno en un artículo publicado en The Guardian. Para Zattara, Burnham sostuvo que Gran Bretaña seguirá actuando “en defensa de nuestros valores” y que las nuevas medidas están destinadas “a reforzar la solución de los dos estados”.
La posición británica también fue respaldada mediante una declaración conjunta con Francia y Canadá. “Ha llegado el momento de tomar nuevas medidas para mantener nuestro compromiso de proteger la solución de los dos estados y nuestros intereses, así como para defender nuestros valores antes de que sea demasiado tarde”, señalaron los líderes.
Zattara explicó que Burnham había anticipado esta postura a Donald Trump durante una conversación telefónica antes del anuncio de Miliband.
Trump y las diferencias con el gobierno británico
El escenario también expone diferencias entre Washington y Londres. Zattara indicó que Estados Unidos dejó en claro que “no iba, desde luego, que no iba a adoptar la posición del gobierno británico”, aunque evitó profundizar públicamente sobre su postura.
Al mismo tiempo, Burnham habría interpretado que Trump comparte parte del enojo respecto de la política del gobierno de Benjamin Netanyahu hacia los colonos de Cisjordania.