La historia de Tania Head es una de las más sorprendentes surgidas después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Durante años, la mujer aseguró haber estado en las Torres Gemelas, haber sobrevivido al impacto de un avión y llegó a convertirse en una referente de los sobrevivientes.
Al reconstruir el caso, Marcelo Molina explicó que la protagonista era una española nacida en Barcelona que afirmaba haber estado en la planta 78 de la Torre Sur. “La historia es increíble y escuchen porque no lo van a poder creer”, introdujo el periodista, antes de detallar cómo Head construyó durante años una historia basada en una identidad falsa.
Cómo se descubrió la mentira
Head llegó a ocupar un lugar destacado entre los sobrevivientes y presidió durante años la World Trade Center Survivors Network, una organización que buscaba representar a las víctimas y reclamar justicia. “Se hizo muy activa en el grupo de sobrevivientes y llegó a presidir el World Trade Center Survivors Network”, explicó Marcelo Molina. Incluso llegó a aparecer junto al exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani durante recorridas por Ground Zero.
Según relató Marcelo Molina, Head aseguraba que estaba en la planta 78 de la Torre Sur, en las oficinas de Merlin, donde trabajaba, mientras que su supuesto prometido se encontraba en la Torre Norte. También afirmaba haber sobrevivido al impacto del segundo avión con graves heridas y haber ayudado a otras víctimas entre los escombros.
La verdad comenzó a salir a la luz ocho años después, cuando The New York Times investigó su historia. “En Merlin no la conocían, en Harvard y Stanford no figuraban ella como estudiante”, señaló Marcelo Molina. Tampoco pudieron confirmar la existencia de su supuesto prometido.
La investigación reveló que su verdadero nombre era Alicia Estévez Head y que nunca había estado en Nueva York durante los atentados. “Ella había visto todo por televisión en Barcelona, y el día del atentado estaba estudiando en la universidad”, contó el periodista.
Una vida construida sobre una identidad falsa
Marcelo Molina destacó que la historia no estuvo motivada aparentemente por un beneficio económico. “Ella nunca había cobrado dinero, nunca hizo juicio, nunca solicitó una pensión”, explicó.
Incluso, según relató, habría utilizado dinero propio para sostener su actividad y su vida en Nueva York. “Lo que se concluyó, después de todo esto, es que fue simplemente una necesidad de llamar la atención, de figurar, de que sea reconocida, y de recibir afecto”, sostuvo.
Tras ser descubierta, Head desapareció de la vida pública. “Pasó al anonimato, canceló entrevistas, no quiso hablar nunca más”, afirmó Marcelo Molina.
Con el tiempo también circuló falsamente la versión de que había muerto. “Con el tiempo, se comprobó que eso también era mentira”, aclaró.
Hoy, según Marcelo Molina, vive en Barcelona alejada de los medios: “Está así viviendo una vida anónima, pero vivió casi 10 o 12 años en una fantasía absolutamente increíble”.