El mercado financiero y el crédito hipotecario atraviesan un escenario de fuertes tensiones, con una menor participación en las inversiones y una caída en el otorgamiento de préstamos. A esto se suma la situación de las familias que ya ingresaron en mora y enfrentan elevados costos para refinanciar sus deudas.
En Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Ezequiel Vega y Fernando Álvarez de Celis analizaron las dificultades del sistema financiero para canalizar los depósitos hacia inversiones productivas y el retroceso del crédito hipotecario. Para Vega, “cada vez el universo que accede al mercado de capitales o que accede a las inversiones en este contexto es menor”, mientras que Álvarez de Celis advirtió que “el crédito hipotecario se estaba acabando”.
Menos inversiones y familias endeudadas
Ezequiel Vega destacó que todavía existen unos US$40.000 millones en depósitos privados en los bancos que no logran transformarse en inversiones productivas.
Según Ezequiel Vega, “queda un número enorme que no se está canalizando vía instrumentos financieros y tampoco vía la economía real”. Y advirtió sobre las consecuencias de esa desconexión: “cuando los financieros se desacoplan mucho de la economía real, entrás en un problema realmente”.
En materia de endeudamiento, también puso el foco en las familias que ya ingresaron en mora. Sobre la línea de refinanciación del Banco Nación, explicó que, aunque la tasa bajó del 36% al 29%, “el costo financiero total de esa refinanciación, de esa deuda, se te va arriba del 40%”. Para Vega, “sigue siendo una tasa también muy alta para aquellas personas que ya están en mora”.
Crédito hipotecario: menos préstamos y tasas que siguen pesando
Fernando Álvarez de Celis señaló que “el crédito hipotecario se estaba acabando” y recordó que durante el año anterior el sistema había otorgado unos 45.000 créditos. Sin embargo, “el crédito hipotecario este año está un 46% por debajo del año pasado”.
Frente a esa situación, explicó que el Gobierno destinó $2 billones para ampliar el financiamiento y estableció un límite de tasa para los bancos participantes. “Hoy los bancos, que muchos estaban arriba del 9, 10% más UVA, pasan a 7,5 máximo”, sostuvo.
El problema, según el especialista, es que una tasa nominalmente menor continúa siendo exigente cuando se ajusta por inflación. En ese contexto, Ezequiel Vega remarcó que el problema no se limita al acceso inicial al crédito, sino también a la posibilidad de sostener las obligaciones financieras.
El desafío de llevar los dólares a la economía real
Ezequiel Vega también cuestionó la escasa llegada de los dólares depositados en los bancos al circuito productivo y sostuvo que las políticas para incentivar su canalización todavía no alcanzaron los resultados esperados.
A su vez, consideró que el Gobierno cuenta con herramientas para aliviar el endeudamiento de los hogares: “vos lo podés resolver desde el Banco Nación, tenés el instrumento”. Por eso, planteó que “el gobierno debería, tal vez, acompañar un poco más con la baja de la tasa para refinanciar estas deudas de estas familias en mora”.
El diagnóstico compartido apunta así a un doble desafío: recuperar el crédito hipotecario y lograr que el sistema financiero vuelva a funcionar como puente entre el ahorro y la economía real.