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José María Brindisi presentó en RDEsc “Morir y dejar morir”: un policial atravesado por la amistad, el ajedrez y la música de la literatura

El escritor y periodista habló en Ronda de Escritores (RDEsc) sobre su nueva novela, una historia policial que recupera elementos clásicos del género y, al mismo tiempo, busca reinventarlos. También contó la experiencia personal que inspiró a uno de sus personajes y su vínculo con la musicalidad de la escritura.

José María Brindisi presentó su nueva novela, Morir y dejar morir.
José María Brindisi presentó su nueva novela, Morir y dejar morir. | reperfilar.

José María Brindisi presentó Morir y dejar morir, su nueva novela, durante una entrevista en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil. El escritor reconoció que la obra pertenece al género policial, aunque señaló que su intención fue trabajar con sus elementos clásicos desde una perspectiva menos convencional.

“Es justo decir que es un policial, porque lo es. Hay un crimen y hay un detective”, explicó. Sin embargo, remarcó que los autores que realmente transforman un género suelen hacerlo desde una posición parcialmente exterior a sus reglas: “Los autores más significativos siempre tienen por lo menos medio pie afuera”.

El policial como estructura para contar otra historia

Brindisi señaló que en Morir y dejar morir existe una reivindicación del género policial, aunque su interés no pasa específicamente por el policial negro. Según explicó, la novela se acerca más a lo que definió como un “policial blanco”, utilizando el crimen y la investigación como punto de partida para desarrollar otros conflictos.

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La historia tiene entre sus personajes principales a un maestro de literatura que también juega al ajedrez. A partir de un episodio que lo involucra, uno de sus discípulos termina convirtiéndose en el narrador.

Ese vínculo permite que la novela avance más allá del misterio. La relación entre maestro y alumno abre preguntas sobre la amistad, la vejez, el aprendizaje y la manera en que cada persona percibe el paso del tiempo.

Una experiencia personal que pasó a la ficción

Parte de ese universo surgió de una experiencia real del propio Brindisi. El escritor contó que durante un período tuvo un maestro bastante mayor que él, con quien luego construyó una amistad y una relación atravesada por el ajedrez.

“Un día yo estaba coqueteando con la crisis de los 40, era un salame que me hacía el dramático”, recordó. Durante una de las partidas que jugaban por teléfono, le contó su preocupación a aquel hombre, que tenía más de 70 años.

La respuesta terminó quedando en la memoria del autor y posteriormente ingresó a la novela. “Tranquilo José, 100 años es la expectativa de vida hoy”, le dijo su amigo.

Brindisi contó que después sintió cierto pudor por haber dramatizado su edad frente a alguien que le llevaba más de tres décadas. Esa mezcla entre humor, tiempo y conciencia de la finitud terminó convirtiéndose en material narrativo.

La musicalidad como parte central de la escritura

Otro de los elementos fundamentales de la novela es la relación entre literatura y música. Brindisi explicó que la elección del epígrafe está vinculada con la sonoridad que buscó darle al texto.

“Creo que, como creía Faulkner, la música es todo en literatura”, afirmó. Para el escritor, la construcción narrativa depende no solamente del significado de las palabras, sino también de su ritmo, la cadencia de las frases y la forma en que una oración conduce hacia la siguiente.

Ese trabajo aparece especialmente durante las correcciones. Brindisi contó que muchas veces revisa un texto intentando encontrar una determinada musicalidad, hasta lograr que la prosa alcance el ritmo que busca.

Morir y dejar morir combina así un crimen, un detective, el ajedrez y las relaciones humanas, pero utiliza esos elementos para explorar algo más amplio. Como planteó el propio Brindisi, el género funciona como una estructura desde la cual es posible entrar y salir, manteniendo siempre “medio pie afuera”.