La interna del peronismo volvió a aparecer en el centro del debate luego de nuevas señales de tensión entre sectores vinculados a Axel Kicillof y La Cámpora. Durante su programa, Tomás Rebord destacó primero un discurso del gobernador bonaerense contra la política económica de Javier Milei y luego analizó los cánticos que surgieron desde un acto con fuerte presencia del kirchnerismo.
Kicillof había apuntado contra la situación de sectores industriales y sostuvo que los problemas actuales no podían separarse del programa económico del Gobierno. “Es esta política económica, es este proyecto de país que tienen”, afirmó el gobernador, quien además definió el esquema actual como “una macro de salarios bajos”.
Kicillof cuestionó la política económica de Milei
Rebord valoró especialmente esa intervención. “Buena declaración de Axel Kicillof, a mi juicio”, señaló, y explicó que el gobernador rechazó la idea de que la macroeconomía pueda funcionar bien mientras la economía cotidiana muestra dificultades.
“El problema de Milei es la macro. El problema de Milei es la macro”, resumió Rebord sobre el planteo de Kicillof. Según su lectura, el gobernador busca advertirle particularmente al empresariado industrial que un eventual cambio de formas políticas no modificaría los resultados si se mantiene la misma orientación económica.
Kicillof había expresado una idea similar en su discurso: “Podrá ser simpático, podrá ser elegante, podrá tratarlo bien, pero los resultados van a ser los mismos si aplican las mismas políticas económicas”.
Los cánticos de La Cámpora reavivaron la interna
El segundo eje apareció cuando Rebord mostró imágenes de una movilización con presencia de La Cámpora, donde se escucharon consignas como “Cristina es la conducción” y una canción que contenía una referencia que el conductor interpretó como una chicana hacia Kicillof.
Lejos de rechazar la confrontación, Rebord celebró el tono de la disputa. “Gente, yo soy a esta altura el partido pro interna. Yo quiero sangre”, afirmó en tono provocador.
También consideró que la canción funcionaba como un mensaje político dirigido al gobernador bonaerense. “Esa facción le está diciendo a Axel Kicillof: si no te gusta esta canción, vení y te presto la mía”, interpretó.
Rebord cuestionó que Cristina sea la conducción del peronismo
El conductor fue más allá y expuso su propia mirada sobre el liderazgo de Cristina Kirchner. “Para mí Cristina no es la conducción”, afirmó.
Sin embargo, inmediatamente hizo una distinción sobre su peso político: “Para mí Cristina es quizás la referenta viva del peronismo con más representación y con más caudal político. Pero no es la conducción”.
Rebord explicó su razonamiento a partir de las propias divisiones que atraviesan al espacio. “Si fuera la conducción no estarían pasando los problemas que tenemos. Entonces no es la conducción”, sostuvo, aunque reconoció que sí mantiene el liderazgo sobre un sector determinado: “Es indudablemente la conducción de esa facción”.
Una pelea abierta por el liderazgo opositor
La escena mostró nuevamente la disputa por la conducción y la estrategia futura del peronismo. Mientras Kicillof intenta construir un perfil propio con críticas económicas al Gobierno, sectores ligados a Cristina Kirchner mantienen públicamente la reivindicación de su liderazgo.
Rebord cerró celebrando que esas diferencias se expresen abiertamente: “Para mí se tiene que picar, se tiene que pudrir”. Y sintetizó su lectura del episodio con dos definiciones: “Buena declaración de Axel Kicillof en el Día de la Industria, buena chicana de La Cámpora. Veremos qué sucede después”.