El periodista y escritor Felipe Celesia analizó en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, la importancia de La hora de los hornos, la película dirigida por Fernando “Pino” Solanas y Octavio Getino, para comprender las transformaciones políticas y culturales que atravesaron a la Argentina. Para el autor, el documental permite rastrear parte de los procesos que posteriormente marcaron la década del 70.
Celesia explicó que su interés surgió de una necesidad de profundizar en los antecedentes de aquel período. “Tenía, sentía que tenía cierta deuda con esos libros de los setentas que no explicaban los orígenes de ese proceso”, señaló.
Los “largos sesentas” como punto de partida
Para el escritor, muchas de las claves de los años 70 deben buscarse en la década anterior y, particularmente, en aquello que algunos historiadores denominan los “largos sesentas”. “Los orígenes se encuentran en los sesenta, en los largos sesentas”, explicó Celesia.
El periodista definió aquella etapa como “una de las etapas más rupturistas, más contraculturales de la historia de la humanidad”. En ese contexto, distintas expresiones culturales comenzaron a convertirse también en formas de intervención sobre la realidad política.
El cine como herramienta de intervención
Celesia encontró en La hora de los hornos una vía para analizar esa transformación. “Me pareció que un insumo para pensar ese momento era una obra artística, pero de intervención política también”, sostuvo.
La película de Solanas y Getino se convirtió en una referencia del denominado Tercer Cine, una corriente que buscaba discutir los modelos cinematográficos dominantes y vincular directamente la producción artística con los procesos políticos. En esa concepción, el cine dejaba de funcionar exclusivamente como entretenimiento para transformarse también en una herramienta de debate y acción.
La influencia de Jean-Luc Godard
Durante la conversación apareció además la figura de Jean-Luc Godard, uno de los grandes renovadores del cine europeo y una referencia fundamental para numerosos realizadores de aquella generación. “Godard estaba en ese momento en su pico de radicalización”, explicó Celesia.
El escritor recordó que el director francés recibió a Solanas en París y mantuvo contacto con él durante su estadía. Ese vínculo muestra, según su análisis, cómo la experiencia cinematográfica argentina formaba parte de un movimiento internacional atravesado por discusiones políticas, estéticas y culturales.
Una película para comprender una época
Para Celesia, recuperar La hora de los hornos permite observar los años 60 desde una perspectiva que combina arte, política y transformación social. La película funciona así no solamente como un testimonio de su tiempo, sino como una herramienta para comprender el clima que anticipó muchos de los conflictos de la década siguiente.
Su análisis propone volver sobre aquellos “largos sesentas” para entender cómo se gestaron nuevas formas de militancia, expresión cultural y disputa política. En ese recorrido, el cine de Solanas y Getino ocupa un lugar central por su capacidad de registrar una época y, al mismo tiempo, intervenir activamente sobre ella.