En diálogo con +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, el periodista Joan Avellaneda contó cómo se vive en territorio la emergencia provocada por el terremoto y advirtió sobre la complejidad del rescate y la asistencia a las víctimas.
La cobertura en terreno expone una realidad marcada por los contrastes entre los rescates de sobrevivientes y las dificultades para sostener la asistencia. Avellaneda también describió los problemas de infraestructura, comunicación y acceso que complican las tareas de emergencia.
Entre la esperanza y la desesperación
“Pasamos de la esperanza al dolor y a la desesperanza y vamos y regresamos de toda esta situación emocional”, relató Avellaneda, quien destacó tanto los rescates milagrosos como las escenas de enorme dolor.
Entre los momentos que más lo impactaron mencionó el rescate con vida de una bebé de seis meses. “Te encuentras con historias de esperanza, como de esa bebé de seis meses de la que hablabas y la rescataron con vida dentro de los escombros”, señaló.
También relató el caso de un hombre de 84 años que sobrevivió a una caída desde un tercer piso. “Su balcón se cayó y el señor cayó de pie en la calle absolutamente intacto”, contó, aunque remarcó que esas historias conviven con familias que perdieron a sus seres queridos.
La emergencia, además, presenta problemas básicos de infraestructura y comunicación. “El tiempo pasa y se agota, digamos, las posibilidades de encontrar a más gente con vida bajo los escombros”, explicó.
En Pereira, según su relato, el suministro eléctrico seguía afectado y la falta de baterías, internet y comunicaciones complicaba las tareas de asistencia.
Ayuda internacional y dificultades logísticas
Avellaneda también se refirió a las versiones sobre un supuesto rechazo de ayuda internacional por parte del nuevo gobierno colombiano. Según explicó, el debate está atravesado por decisiones tomadas durante la administración anterior.
“Yo te puedo decir: llevo tres días en campo, hoy cambié de ciudad porque estamos haciendo la cobertura y yo he visto la llegada de rescatistas internacionales de varios países”, afirmó. Entre ellos, destacó la presencia de equipos argentinos.
El periodista describió una infraestructura severamente dañada: “Tenemos 18 carreteras principales interdepartamentales bloqueadas por derrumbes y hay ocho aeropuertos caídos”. A esto se suma la dificultad para establecer con precisión cuáles son las áreas que requieren asistencia urgente.
Como ejemplo, mencionó El Cairo, en el Valle, donde descubrieron que “el 89 por ciento” del municipio estaba destruido varios días después del terremoto.
“Es una situación muy desafiante en este momento”, resumió Avellaneda, al describir una emergencia en la que el rescate de sobrevivientes convive con la necesidad urgente de restablecer comunicaciones, energía y vías de acceso.