Renato Carlos Sersale Di Cerisano, diplomático y exembajador argentino en el Reino Unido, analizó el escenario político británico y los movimientos independentistas dentro del Reino Unido. En particular, explicó las diferencias entre las situaciones de Escocia, Gales e Irlanda del Norte, y señaló que, mientras las dos primeras mantienen una fuerte integración económica con Inglaterra, el caso irlandés presenta condiciones institucionales, geográficas y económicas diferentes. Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), abordó junto al diplomático las perspectivas de una eventual reunificación de Irlanda y las tensiones que atraviesa actualmente el gobierno laborista.
Durante la entrevista, Sersale Di Cerisano también se refirió a las declaraciones de Donald Trump sobre Irlanda y Malvinas y a la manera en que ambos asuntos impactan sobre el gobierno de Keir Starmer. El exembajador planteó que, en el caso argentino, la cuestión Malvinas debería ser analizada dentro de un marco más amplio de cooperación, seguridad y estabilidad en el Atlántico Sur, incorporando los intereses de Argentina, Estados Unidos, Chile y el Reino Unido en torno a la región y al acceso a la Antártida.
Renato Carlos Sersale Di Cerisano es un diplomático y licenciado en Economía, graduado en la Universidad de Buenos Aires, cuenta con una maestría en Relaciones Internacionales por la Universidad de Columbia, New York, y doctorado en Ciencias Políticas por la Universidad de El Salvador, en Buenos Aires. A lo largo de sus 40 años de trayectoria en el servicio exterior de la Nación, se ha desempeñado en roles de alta relevancia bilateral y multilateral, destacando principalmente por su gestión como embajador en distintos destinos estratégicos. Por su destacada labor y su contribución a las relaciones internacionales del país, ha recibido el prestigioso premio Konex en Diplomacia en el año 2018.
Renato, muy buenos días. Jorge Fontevecchia los saluda. Por su conocimiento, como tuvo de embajador allí en el Reino Unido, ¿cómo ve la situación hoy del gobierno laborista, enfrentado en dos niveles? Por un lado, por el tema de Malvinas y, por otro lado, por la reunificación de Irlanda, eventuales posibilidades expuestas por Trump allí este fin de semana en Irlanda y la amenaza del gobierno laborista de que tenga que llamar a elecciones de aquí a los próximos meses.
Bueno, buenos días, Jorge. Bueno, gracias por su interés y, bueno, tres temas diferentes, ¿no? Creo que empecemos por el último: el gobierno laborista, llamar a elecciones. Yo creo que están haciendo todo lo imposible, por cómo funciona el Parlamento británico. Cualquier decisión que tenga que ver con cambio de gobierno tiene que haber un llamado a elecciones generales, para lo cual tiene que haber entonces una mayoría parlamentaria que obligue al laborismo a convocarlas. Y lo cual hoy no pareciera que es el escenario más posible. Yo creo que lo que está pasando es que el laborismo está armando alianzas necesarias, incluyendo no solamente a los liberales, sino también a los conservadores, para evitar llegar a una elección general que debiera ser en el 2029, y entonces mantener el gobierno basado en estas alianzas. ¿Por qué? Porque, si no, de lo contrario, estarían facilitando que gane el Partido de la Reforma. El tema importante es justamente evitar que haya elecciones hoy anticipadas para evitar que gane un partido que va en contra de la mayor parte del actual balance parlamentario que hay. Dicho esto, entonces, me parece que ahí entran los temas de la reunificación y el tema del diferendo Malvinas. El tema yo creo que es importante, no solamente el de Irlanda, sino este último llamado de los jefes de los partidos de las distintas naciones que componen el Reino Unido. Hay que tener en cuenta que para que haya elección, para que haya referéndums en las distintas Irlanda del Norte, Escocia y Gales, tiene que haber una autorización del Parlamento británico, de Westminster, donde a su vez hay miembros de los partidos que representan a esas naciones. Y eso ya ha pasado con Escocia. Escocia, por más que haya tenido un referéndum en el 2014, después el Parlamento británico nunca autorizó... Bueno, nunca hubo un pedido formal para que haya otro referéndum. Y en el 2014 se definió que seguíamos siendo parte del Reino Unido. Gales tiene una historia, y además los intereses de Escocia dentro de lo que es el Reino Unido, no solamente en materia de lo que es Edimburgo, hay una integración económica que es muy difícil de separarla. Una cosa es el nacionalismo a nivel de deportes o causas nacionales, cultura, pero tener una cierta autonomía. Por ejemplo, Escocia tiene su moneda propia, pero que vale lo mismo que el Pound, que es la libra inglesa. Hay temas que los han resuelto de alguna manera, preservando cierta autonomía, cierto nacionalismo, pero que en el fondo, cuando se va a los números, es difícil revertirlo. Gales ha tenido una asociación. Te acuerdas que siempre el heredero de la corona británica es Príncipe de Gales.
Exacto.
Hemos hecho una historia ahí de mayor confluencia entre ambos. Irlanda es un caso diferente. Porque, además, el caso ha sido confirmado después a través del estatuto especial que Irlanda del Norte tiene a través del tema Brexit, donde prácticamente la economía de la República de Irlanda y de Irlanda del Norte funciona de una manera bastante integrada. Entonces, es una cuestión de ambos partidos, tanto los que quieren seguir siendo parte del Reino Unido, como Irlanda del Norte, o los partidos que representan a Irlanda del Norte o el Sinn Féin, que ahora es gobierno en Irlanda del Norte.
Siguiendo con ese planteo, perdóneme que lo interrumpa. Siguiendo ese planteo, pareciera claro que la situación de Irlanda del Norte es diferente a la de Escocia y la de Gales, en ese orden, podríamos decir, de distancia de Inglaterra, y mi pregunta es si usted considera que más tarde o más temprano, como dijo el presidente Trump, va a haber una reunificación de toda Irlanda.
Sí. Bueno, yo, cuando la última vez que fui a Belfast, en el año 2018-2019, tuve la misma impresión. O sea, el tema es un tema, cuando uno mira todos los deportes, el deporte nacional, el hurling, el fútbol gaélico, el fútbol común, el rugby, el críquet, juegan en ligas integradas.
¿Integradas de Irlanda del Norte con Irlanda del Sur?
Claro, la República de Irlanda con Irlanda del Norte. El Brexit, el protocolo del Brexit, le permite, además, una gran flexibilidad, también, de intercambios. En los dos lugares, en las dos partes, la República de Irlanda, como en Irlanda del Norte, que depende del Reino, que forma parte del Reino Unido, cuando habla con los partidos políticos, tanto los que mantienen posiciones enfrentadas, todos dicen “del otro lado de las aguas”, y eso tiene mucho contenido. Entonces, me parece como que ahí es una cuestión de largo plazo, y que el tema generacional, y eso lo va a ir resolviendo. Ahora, desde el punto de vista institucional, tendrá que haber un referéndum en los acuerdos del año 98, en los acuerdos del Buen Viernes, en los acuerdos del Viernes de Semana Santa.
Escocia, Irlanda del Norte y Gales le reclamaron a Londres "un cambio constitucional"
De alguna manera dan las bases para que haya un referéndum. Será cuestión de verlo desde ese punto de vista institucional. Pero uno ve que ya esos temas, es diferente del de Escocia y Gales. Ahí tiene una identidad propia, es una isla, la geografía también manda.
Obviamente, no están los mares separando a Escocia ni a Gales.
Exacto. Y, bueno, y los temas culturales de emprendimiento los va resolviendo el cambio generacional. Así que verán en qué momento, creo que verán institucionalmente. Por otra parte, Irlanda del Norte está altamente subsidiada por el gobierno del Reino Unido. No tienen viabilidad económica a menos que piensen en una viabilidad económica individual, a menos que piensen en una política mucho más integrada formalmente a la República de Irlanda, que hoy tiene un PIB per cápita más alto que el Reino Unido.
O sea, finalmente es una situación muy, muy, muy distinta e incomparable con la de Malvinas. Me gustaría entonces su valoración respecto a por qué Trump utiliza el mismo argumento, podríamos decir, para dos situaciones tan, tan distintas, si es que finalmente el único objetivo es herir al gobierno laborista inglés.
Sí. Bueno. Yo lo que creo es que primero las declaraciones de Trump no han sido de definir un problema, sino cómo son interpretadas. Entonces, no dijo “estoy a favor de esto, a favor del otro”. En el caso de Malvinas ayuda el contexto internacional, la política de seguridad hemisférica de Estados Unidos, para que Argentina, de acuerdo a sus alianzas estratégicas, vea cómo utilizar ahora las ventajas que tiene en materia de atracción económica por las inversiones en todo lo que es la Patagonia, como para generar el interés en poder tener una discusión sobre el tema. Pero no creo que sea una discusión que le interese al Reino Unido. Lo que puede interesar al Reino Unido, en todo caso, es la experiencia de los años noventa o del 2016, donde se discuten problemas. Que, aparte, además, hay resoluciones de Naciones Unidas donde llaman a solucionar problemas concretos entre ambas partes. Entonces, ¿por qué? Porque una discusión sobre soberanía por sí misma no pasa por el Parlamento británico, no es una prioridad. Entonces, lo que me parece que el contexto internacional, el contexto geopolítico y geoeconómico genera el interés como para Argentina. Me parece que tuvo... Lo importante del discurso presidencial es que, por primera vez, creo, en la política argentina, quienes manejan la política argentina y, más a nivel del presidente de la Nación, ponen el tema de Malvinas en el contexto del Atlántico Sur, porque creo que la solución, una eventual solución, pasa justamente por mirarlo no sobre el tema Malvinas específicamente, sino en un contexto de cooperación, seguridad y estabilidad en el Atlántico Sur en su conjunto. De lo contrario, no va a haber una solución al problema de la disputa en abstracto. Entonces, creo que el momento es el adecuado. En todo caso, el tema de las sanciones, la discusión pasa si son un fin en sí mismo o un instrumento de negociación. Creo que deberían ser un instrumento de negociación y para ir armando una agenda que permita ir al fondo de la cuestión. Entonces, ahora eso no es un tema del Parlamento británico. El Parlamento británico tiene, entre los miembros del Parlamento, posiciones, sobre todo que son irreductibles, sobre todo los laboristas y los liberales, donde el tema de autodeterminación es un tema de principios y no van a... Y, al mismo tiempo, no es una prioridad del Parlamento británico. Lo que creo que están haciendo los laboristas es utilizar este tema, que no es importante para la población del Reino Unido, pero es importante unificar criterios a nivel parlamentario en apoyo al laborismo, porque hasta Farage salió a apoyar el tema, salió a apoyarlos. Entonces, ¿qué quiero decir con esto? Han utilizado muy astutamente un tema que no es prioritario para la población británica para unificar posiciones entre los distintos miembros del Parlamento en un tema que no quieren discutirlo, pero que le permite al laborismo ser líder en cuestiones de unificar criterios. En fin, un poco indirecto el tema, pero bueno, ellos son así.
A ver, usted lo que dice es que la solución del Atlántico Sur son cuatro banderas entonces: la de Inglaterra o la del Reino Unido, la de Estados Unidos, la de la Argentina y Chile.
No. A ver, usted se acuerda, en las discusiones de soberanía anteriores a la guerra, donde se iba generando una soberanía de hecho a partir de asistencia, conectividad y, en fin, cosas que ahora es imposible volver a eso, aunque sí existen los instrumentos que son las cláusulas de salvaguardia del año 71, después retomadas con los acuerdos de Madrid del 89 o la declaración conjunta de Madrid, con todas las declaraciones que ocurrieron posteriormente. Ahora, durante la guerra en sí mismo hubo una propuesta de tres banderas: Inglaterra, bueno, Reino Unido, Argentina y Naciones Unidas. Hoy, Naciones Unidas no ha cumplido con el rol del secretario general, a pesar de los intentos de Pérez de Cuéllar en su momento. No ha cumplido con su rol de generar los buenos oficios. Bueno, creo que es una buena oportunidad para que Estados Unidos, que ha sido neutral, lo cual justifica el poder hacer los buenos oficios, siente a las dos partes a negociar los temas de fondo, lo cual él podría ser parte. Ahora, si uno mira Atlántico Sur, como decíamos antes, en materia de cooperación, seguridad y estabilidad en el Atlántico Sur en su conjunto, y utilizar la infraestructura y la logística tanto del continente como de las islas para acceso a la Antártida, ahí son tres banderas en el contexto de seguridad hemisférica: Argentina, Estados Unidos y específicamente en la base, no necesariamente en las islas. ¿Por qué digo esto? Porque todo lo que sea defensa, exteriores, quien tiene competencia directa es el gobierno, es el gobierno del Reino Unido, no son las islas. Entonces, eso da puntos como para poder mirar estos temas que son los que, en el fondo, importan, que es mirar el Atlántico Sur como zona de paz y cooperación y evitar pesca no declarada, ilegal, todo lo que es tráfico y control. Obviamente, desde el punto de vista geopolítico, el control desde el Atlántico Sur, desde el Atlántico Sur, repito, al estrecho, porque la elevación del estrecho corresponde a Chile, pero si mirar desde el Atlántico Sur y pasaje de Drake al estrecho, esas cosas son intereses conjuntos en lo que es la política del hemisferio occidental, que hoy es parte de la Estrategia Nacional de Seguridad de Estados Unidos y, sobre todo, del plan fiscal del Departamento de Estado para el año 2026-2030. Si usted mira, ahí están los instrumentos para generar esa seguridad hemisférica, incluyendo todos los que tienen que ver con el desarrollo económico a través de los bancos multilaterales, los mecanismos bilaterales de financiamiento para generar la infraestructura y logística que pueden hacer posible que Argentina, asociada con empresas locales, para generar toda una zona que garantice esta visión estratégica hacia el Atlántico Sur y facilite el acceso a la Antártida desde allá.
Muchísimas gracias, Renato. Le mandamos un fuerte abrazo y nos mantenemos en contacto. Muy gentil.
Espero que haya sido útil. Gracias.
Ha sido muy útil, muchísimas gracias.
LMM