Antonio de la Cruz, economista venezolano y especialista en energía, analizó el proceso de expropiación de las empresas petroleras en Venezuela y cuestionó la idea de que el país le haya “robado” el petróleo a Estados Unidos. En diálogo con Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), sostuvo que durante las estatizaciones impulsadas por el gobierno de Hugo Chávez “no se cumplió con las empresas americanas”, aunque remarcó que la deuda resultante es “ínfima” en proporción al total de la producción petrolera venezolana.
Antonio de la Cruz esn especialista en economía y energía, reconocido por su análisis estratégico sobre la industria petrolera y la geopolítica en América Latina. Es presidente de Interamerican Friends, dirige este centro de pensamiento con sede en Washington DC, desde donde analiza tendencias políticas y económicas regionales. Es colaborador frecuente en medios internacionales, donde ofrece perspectivas sobre mercados energéticos y seguridad hemisférica.
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Debatí junto a un exdiputado venezolano del ala de María Corina Machado sobre cuánto de las nacionalizaciones del petróleo fueron pagadas justamente y cuánto fueron conseguidas a través de expropiaciones que no respondieron a marcos jurídicos con una compensación normal, entre aquellas que había hecho Carlos Andrés Pérez en 1971 y las que luego fue haciendo el chavismo en los últimos años. ¿Encuentra alguna diferencia entre unas y otras?. ¿Cuál es su opinión respecto de esto que dice el presidente Donald Trump, de que le robaron el petróleo? ¿A las empresas norteamericanas se les pagó con indemnizaciones o no?
En la época de Carlos Andrés Pérez, cuando se llega a la nacionalización petrolera, en 1979, en ese momento venía un proceso de transferencia de los activos de las industrias petroleras estadounidenses, las transnacionales, al Estado venezolano, y se establecieron convenios de ayuda, convenios tecnológicos, como se llamaron en ese momento. Allí Carlos Andrés Pérez, porque era la ley de reversión, las concesiones se terminaban entonces y no se iban a renovar. En ese sentido, el proceso de nacionalización fue un proceso natural.
Sin embargo, las empresas transnacionales quedaron con convenios de asesoramiento a la nueva industria naciente, PDVSA. Entonces, eso fue un proceso controlado. Había un proceso de reversión de todas las empresas porque no se iban a renovar las concesiones. En ese momento era el movimiento a nivel mundial de nacionalizaciones. Lo vimos en los países árabes, lo vimos en muchos países donde venían cesando las concesiones y, por lo tanto, era el proceso natural.
¿Qué pasó en la época de Chávez? En la época de Chávez, en ese proceso de crecimiento en la década de los 80 hasta los 2000, PDVSA venía buscando el crecimiento de la producción petrolera. Pero resulta que, al ser una empresa del Estado, empezó a perder capacidad para la inversión en el desarrollo de los yacimientos de la faja petrolífera del Orinoco, que era un crudo extrapesado. En ese momento ese crudo no se podía convertir en crudo sintético, sino que se creó lo que se llamó la orimulsión, para poder vender eso y competir con el carbón en las generadoras eléctricas que usaban carbón, porque era competitivo con ello y era un producto que no entraba en la cuota que establecía la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), porque Venezuela es miembro fundador de la OPEP en términos de cuotas de producción.
Pero la gran reserva de PDVSA, o de Venezuela, está en la faja petrolífera del Orinoco, porque son arenas bituminosas. Eso es lo mismo que en Canadá. Si nosotros queremos ver reservas como las de Venezuela, son las arenas bituminosas que tiene Canadá. Entonces, la industria petrolera se focaliza para el crecimiento en esa faja y empieza a tener asociaciones estratégicas con las grandes empresas transnacionales, como Exxon Mobil, ConocoPhillips, Total, y Chevron. Ellos traen tecnología para transformar ese crudo extrapesado en un crudo sintético pesado-mediano, y eso lo hacen con mejoradores. Son unas pequeñas refinerías en las que toman el crudo extrapesado y lo convierten en un crudo pesado-mediano.
El barril, en ese momento, cuando llega Chávez al poder, estaba en 10 dólares. Bajísimo. En las economías de los proyectos estos se hicieron con 10 dólares para poder ver los rendimientos. Y cuando se da la explosión de China en términos de los commodities, nos podemos ubicar por 2008-2009, crecía China al 11 por ciento y consumía todo lo que había en el mundo, el precio del barril de petróleo pasó a 110 dólares. Las condiciones que se le dieron a estas empresas para que fueran a Venezuela fueron condiciones beneficiosas, en términos del pago de la regalía, el pago de impuestos, para que fuera atrayente.
Pero cuando Chávez vio que le quedaba muy poco al Estado venezolano con esos precios, cambió la ley, y la cambió en términos de propiedad. PDVSA empieza a tener en ese momento el 60% de las acciones y las llaman empresas mixtas. Antes se llamaban asociaciones estratégicas. Entonces, al convertirlas en empresas mixtas y pasar al socio que en las asociaciones estratégicas era mayoritario a minoritario, Exxon, Conoco y Total dijeron: “Nosotros no aceptamos el cambio de reglas, porque esos contratos se hicieron para 30 años, como son los proyectos en el sector petrolero cuando te asocias con empresas internacionales, porque es más o menos el ciclo de vencimiento del retorno final de todas las inversiones y de toda la explotación del yacimiento petrolero”.
¿Qué ocurre? Chávez dice: "No, expropio". Y en ese momento ConocoPhillips, Exxon y Total demandan en el CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones) y ganan los juicios, que es la instancia arbitral que rige el Banco Mundial, pero no se paga esa deuda. Chávez empieza a darle largas, llega Maduro, le da mucha más larga y esas deudas no se pagaron. Entonces, las deudas con ConocoPhillips están alrededor de 13.000 millones de dólares y la deuda con Exxon estaba alrededor de unos 4.000 millones de dólares. Entonces, cuando Trump plantea que le robaron y habla de las tierras, habla de las tierras bituminosas, que son precisamente el activo que tenían mayor estas empresas.
Ahora estamos hablando de 13.000 millones de dólares por un lado y 4.000 millones de dólares por el otro. Muy parecido a los 15.000 millones de dólares que se reclaman en un tribunal norteamericano por haber pasado a tener el 51% de nuestra empresa nacional de petróleo, YPF, en la última etapa del gobierno kirchnerista de Cristina Kirchner, donde los socios minoritarios reclaman 15.000 millones de dólares. Ahora, el valor de las reservas petroleras venezolanas es 20 veces eso.
El valor de las reservas petroleras venezolanas en barriles son 300.000 millones de barriles. Multiplicá eso hoy por un precio del barril de 50 dólares y te da el valor.
Estamos hablando de 15 veces esa cantidad, mínimamente. La discusión respecto del petróleo queda clara: lo que le robaron son 15.000 millones de dólares, es nada.
La expropiación, si la ves en términos de valor presente, no es nada. Es una cuestión que se puede arreglar.
Es una deuda, para decirlo de alguna manera, que tiene Venezuela con estas tres empresas, que le ganaron un juicio y que todavía no pagó.
Así es.
Y del total de la producción de petróleo, estas tres empresas, ¿qué porcentaje representaban del total de la producción de Venezuela?
Si lo ponemos en términos proporcionales, es ínfimo. No es ni el 1%. Lo otro que uno puede decir es en cuánto tiempo exploto esa reserva. En 50 años, tendría que dividir los 300.000 millones de barriles en 50 años. Eso da 60, entonces estamos hablando de unos 600 millones de barriles al año. Después lo dividís entre 365 para ver la producción diaria. Estamos hablando de alrededor de 2 millones de barriles diarios, o un poco más.
Finalmente, lo que hay es una deuda de 15.000 millones de dólares impaga, que lo que tendrá que hacer el gobierno venezolano elegido democráticamente es pagarla. Eso representa algo ínfimo como para decir que el petróleo de Venezuela fue robado y que es de empresas norteamericanas. Las estatizaciones que se hicieron en 1971 fueron estatizaciones totalmente legales por fin de concesiones, como usted mismo decía. Lo mismo pasó en Arabia Saudita, y eran empresas norteamericanas, igualito el mismo modelo. Trump no dice que los sauditas le robaron el petróleo a Exxon, por ejemplo.
Él no se puede referir a esa época, se está refiriendo a la época de Hugo Chávez.
Pero es un pedacito pequeñísimo, si estamos entendiendo bien, de las reservas totales.
Sí, de acuerdo. El régimen de Chávez o el de Maduro no han cumplido con las empresas americanas, pero es ínfimo. Es más, ConocoPhillips está en el primer lugar para cobrar su deuda con la subasta de Citgo, que es la empresa refinadora venezolana en Estados Unidos.
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