La caída de la aprobación de Javier Milei empieza a mostrar una tendencia más sostenida, mientras que Lula da Silva logra mantener sus niveles de respaldo, según el último informe de Monitor. El relevamiento, que analiza la imagen de 18 presidentes a nivel mundial, permite comparar el desempeño de ambos mandatarios y observar cómo evolucionó su apoyo desde el inicio de sus respectivas gestiones.
En diálogo con Jorge Fontevecchia, en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el politólogo y analista Facundo Cruz explicó que Milei se ubica actualmente en torno al 38%–40% de aprobación, todavía por encima de los niveles más bajos registrados por otros mandatarios durante el tercer año de sus gobiernos. Sin embargo, señaló que comparte con ellos un rasgo: el descenso de la aprobación, que estaría más relacionado con el descontento por la gestión y las perspectivas económicas que con su enfrentamiento internacional con Lula.
Es un politólogo, consultor y analista político. Se desempeña como Coordinador General de Pulsar, Observatorio de la Universidad de Buenos Aires. Enfocado en el estudio de la opinión pública, además es co-director e integrante del Centro de Investigación para la Calidad Democrática. Recibimos en Modo Fontevecchia a Facundo Cruz.
Facundo, muy buenos días. Jorge Fontevecchia te saluda. Bueno, finalmente la mayoría de las encuestas indican un aumento de la desaprobación de la imagen del presidente. Y ustedes tienen ahora un nuevo informe que Monitor nos arroja algo parecido. Me gustaría que compartieras con nuestra audiencia el estudio que ustedes han hecho. ¿Qué indica?
Bien, Jorge, muchas gracias por el contacto y por el interés en el Monitor. Te comento sintéticamente: lo que tenemos es una herramienta que mide los niveles de aprobación presidencial de 18 mandatarios en el mundo desde 2020, desde la pandemia. Lo que hacemos es tomar las encuestas nacionales con la pregunta sobre aprobación presidencial o aprobación de la gestión gubernamental de distintos presidentes y primeros ministros en el mundo, y lo vamos actualizando mensualmente. Y lo que hicimos ahora fue actualizar todos los datos hasta julio de 2026 inclusive. Aprovechando un poco la tensión que empezó a surgir entre el presidente brasilero, el presidente argentino Javier Milei, lo que hicimos fue ir a preguntar a nuestro Monitor los niveles de aprobación de cada presidente, sabiendo que Javier Milei se está preparando para la búsqueda de la reelección el año que viene, 2027, y Lula da Silva está haciendo lo propio para octubre de este año. Lo que encontramos, como están viendo en pantalla, es el promedio de aprobación presidencial de cada uno de los dos presidentes desde que asumieron. Lula empezó antes que Milei, por eso la línea rosa arranca un poquito antes y la celeste un poco después. Pero lo primero que vemos, como primera conclusión, es que durante los primeros tres años, donde ambos presidentes estuvieron compartiendo el mandato presidencial, los dos estuvieron bastante parejos, salvo alguna brecha que se dio en 2024, que podemos ver cómo las líneas de tendencia se separan un poquito. Los dos estuvieron bastante parejos, en torno al 50% de aprobación presidencial o un poquito por debajo de ese 50% de aprobación presidencial, que hoy en día es un nivel bastante aceptable a nivel global.
Y ahora, a partir de la pelea entre los dos, en la última pelea entre Milei y el presidente Lula da Silva, ¿Lula mejora y Milei empeora?
Claro. Lo que se ve justamente que es el último año, este año 2026. Lo que encontramos es que Lula se sostuvo. En realidad, Lula tuvo una caída a comienzos del año. Datafolha la registró en algunas encuestas en enero-febrero, una pequeña caída que lo ubicó cerca del 30%, un poquito por debajo, pero después se recuperó. Y como vemos, la línea rosa se acerca de vuelta al 50%, pero Lula se sostiene: ni cae ni sube, como que se va manteniendo en el mismo lugar donde está.
Javier Milei, lo que sí empieza a tener es que este año los niveles de aprobación empezaron a bajar como consecuencia de un aumento de su desaprobación y empezó a separarse de Lula. Ya empieza a aparecer una brecha un poco más sostenida, y eso se ve en el desagregado mes a mes: el Presidente argentino empieza a desgranarse un poquito. Esto quiere decir que la pelea con Lula fue una causa de ese desgranamiento, un factor más que aumenta los niveles de desaprobación y hace que caiga la aprobación. No necesariamente. Lo que sí ocurre es que la pelea entre ambos presidentes, o la tensión bilateral entre ambos países, se da en un contexto donde Javier Milei está perdiendo cierto apoyo social, apoyo en la ciudadanía argentina frente a las decisiones que está tomando, con Lula que se mantiene.
A ver si yo lo interpreto así. A Lula, la intervención de Milei no le trajo votos, por lo que uno podría presuponer que fue inocuo, ni a favor ni en contra. En el caso de Milei, que sigue cayendo, parece que el problema no es la pelea con Lula, sino la economía argentina.
Exactamente. Ahí es cuando vamos a indagar un poco en el porqué está ocurriendo eso. Lo que vamos a decir es que Milei elige confrontar con Lula, elige chocar con Lula, elige chocar sobre todo con el ecosistema progresista brasileño, porque se viene la elección presidencial de octubre. Ahí Milei claramente tomó una postura: fue a apoyar a Bolsonaro, a Jair Bolsonaro, pero también a su hijo y a lo que sería el espacio político del bolsonarismo. La derecha brasileña no tuvo ninguna reunión, ni protocolar, ni de Estado, ni una visita de Estado con Lula. No hubo ninguna reunión, sino que jugó políticamente en el escenario electoral brasileño para tratar de alguna forma de capitalizarlo internamente, y eso lo que estamos viendo, por lo menos, es que no lo logra. Acá el parámetro para evaluar al Presidente argentino tiene que ver más con otras cuestiones que los estudios de opinión pública están mostrando: cierto descontento con el avance de la gestión presidencial, cierta negatividad sobre el presente económico, cierto pesimismo sobre el futuro, y una crítica más hacia la gestión de los asuntos nacionales que hacia el rol internacional. En este sentido, Milei no está logrando traer a la pelea que está teniendo con Lula como algo positivo para mejorar sus números al interior del país.
Dado que ustedes analizan creo que 20 presidentes, ¿cuál es la performance al tercer año de un presidente? Lo que le viene sucediendo a Milei de pérdida de apoyo, ¿es algo que se repite en otros presidentes o está por debajo del promedio? ¿El desgaste? ¿El desgaste mayor, para ponerlo en términos concretos?
Claro. En el análisis que hicimos en el primer semestre encontramos que Javier Milei se encontraba en un séptimo lugar del rango. No estaba ni clasificando a la Copa Libertadores, pero tampoco se estaba yendo al descenso. Se ubicaba en mitad de tabla. Ahora posiblemente haya tenido alguna caída para este segundo semestre del año. Vamos a ver los datos en detalle, pero sí se ubica en el 39%, 38%, 40% de aprobación. No está yendo y viniendo, que es el piso aceptable de aprobación presidencial a nivel global después de la pandemia. Sí lo ubica lejos de Claudia Sheinbaum, que claramente no está teniendo los mismos efectos negativos que tiene el grueso de los mandatarios a nivel global. Se ubica siempre por encima del 50% de aprobación. Pero sí, Milei se inscribe en lo que le sucede a otros presidentes de la región y también de Europa. Todavía no con esos niveles, no está por debajo del 30%. No llega a los niveles de Pedro Sánchez o de Emmanuel Macron, que son mandatarios en Europa que están muy desgastados, o incluso Gustavo Petro en su tercer año de gobierno, antes del proceso electoral colombiano, se había acercado al 30%. Incluso Gabriel Boric, por ejemplo, en Chile. Son todos mandatarios que, llegando al final, o en la segunda mitad de sus mandatos, o en ese tercer año, sí encontraron ciertas dificultades para tener niveles altos. Milei está un poquitito por encima del resto de los mandatarios en ese tercer año, pero, sin embargo, tiene el mismo elemento característico de los demás, que es un descenso de los niveles de aprobación. Solo que no llega a los pisos que tuvieron ni Pedro Sánchez, ni Emmanuel Macron, ni Gustavo Petro, ni Gabriel Boric, por mencionar algunos ejemplos.
Facundo Cruz, muchísimas gracias. Hay felicitaciones por lo que hacen en el Monitor. Lo vamos a volver a consultar. Muchas gracias.
Muchas gracias. Un abrazo, hasta la próxima.
LMM