lunes 08 de agosto de 2022
MODO FONTEVECCHIA Análisis económico

Daniel Arroyo: "Necesitamos un plan antiinflacionario"

El diputado nacional habló sobre la necesidad de un plan “coordinado” que ataque a la inflación y sobre la importancia que tendrá el Salario Básico Universal de cara al futuro. Mirá la entrevista completa.

07-07-2022 10:12

En diálogo con Modo Fontevecchia (Radio Perfil FM 101.9 y Net TV), Daniel Arroyo, diputado nacional, planteó la urgencia de un “plan antiinflacionario” que contemple medidas en varios sectores de manera “coordinada”. Asimismo destacó la importancia del Salario Básico Universal: “Va a compensar a quienes tengan un trabajo informal”, expresó.

¿Cuál es su opinión sobre el tema que divide al kirchnerismo del Frente de Todos que es el Salario Básico Universal? ¿Cuánto significa realmente eso en el PBI?

Significa 0,8 puntos del PBI en la medida en que implica reordenar partidas que ya están. El Salario Básico Universal supone llegar a 7 millones y medio de personas con un ingreso base. La Argentina no arranca de cero, ya tiene el Plan Potenciar Trabajo y la Tarjeta Alimentar, a diferencia de otros países que se están debatiendo lo mismo y que empiezan de cero. Acá implicaría reordenar los gastos y avanzar hacia otros sectores.

Ese 0,8 es significativo y no hay condiciones fiscales para hacerlo. Hay que ir por etapas: primero, ordenar lo que hay, luego, arrancar por los más desfavorecidos. En el mundo hay tres caminos de salida: uno es la reducción de la jornada laboral, que es el modelo europeo, para que trabaje más cantidad de gente. No me parece práctico en la Argentina porque tenemos 45% de informalidad. Se puede dar en algún sector, como el bancario, pero no es la salida.

El segundo camino es el Salario Básico Universal, que es un ingreso para una base de la información y que, al menos todos tengan lo mínimo, que no pasen hambre ni indigencia. Hacia allí va el debate en América Latina y yo creo que hay que ir ahí. El tercer camino es la flexibilización, en el que se quitan aportes patronales, se flexibilizan las formas de trabajo y entonces se contrata a más trabajadores. Eso ya se hizo y terminó con el 57% de pobreza y el 28% de desocupación. El camino, para mí, es el Ingreso Universal Ciudadano, algo que también plantea la CEPAL y Naciones Unidas.

¿Qué países tienen un ingreso así?

Lo tuvo Francia, hoy y, a partir de la pandemia, lo tiene Alemania España. Lo hacen por etapas y se está dando en Israel. La CEPAL y Naciones Unidas dan este debate y en América Latina también. Hay que ir hacia ese camino porque tenemos el 45% de informalidad laboral y el mercado formal difícilmente pueda absorber a esa cantidad de gente.

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¿Aplicarse no se aplica en ningún lado?

Así, de una, todo junto, no se aplica. Se necesita de un proceso por etapas para implementarlo, no se aprieta un botón y se aplica. 

¿Creés que en el futuro va a haber ingreso universal en la mayoría de los países?

La tendencia mundial va a ser el salario universal. En un contexto de más tecnología y cambios en el mercado laboral, con una parte de la población no tributando y en situación de informalidad, la mayoría de los países van a garantizar un salario de base. A partir de ello, se vincularía con el mundo del trabajo.

¿Universal es para los 50 millones de habitantes o es un concepto restrictivo y es solo para personas con un determinado tipo de condición económica? 

El concepto de "universal" es restrictivo. Tiene que ver con el sector informal de la economía. El concepto surge en Francia hace muchos años y originalmente era para toda la población. Pero eso no es posible. Va a compensar a quienes tengan un trabajo informal. La AUH es un buen ejemplo de cómo funcionaría esto.

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Pero de esta forma, ¿no se estaría incentivando el trabajo informal ya que la persona lo preferiría antes que un trabajo formal? 

No, porque el ingreso estaría por debajo del monto del trabajo y hay mecanismos de contraprestación y capacitación para que la persona se prepare para ingresar al mundo del trabajo. Algunos países plantean que la persona tiene que tener determinada cantidad de entrevistas laborales. Es un camino que va orientando hacia el trabajo formal o al desarrollo de su propio trabajo.

El concepto de universalidad pura no es posible en estos esquemas. En este caso, un buen ejemplo sería como funciona la AUH. Quien tiene chicos menores de 18 años, y tiene trabajo formal, cobra Salario Familiar en su recibo de sueldo. El que no, cobra AUH. Cuando consigue trabajo formal, deja de cobrar la AUH y cobra el Salario Familiar teniendo trabajo formal. 

Juan Luis González (JLG): Desde que renunció Martin Guzmán se habló sobre reestructurar el Gabinete. ¿Cuál debe ser el camino desde tu visión?

El Presidente siempre pensó en cambiar al ministro de economía y reemplazarlo sin hacer un cambio muy general. Hace falta coordinación de medidas. Necesitamos un plan antiinflacionario. Eso tiene tres partes: un componente de precios que deben estar cuidados en un contexto donde se duplicó el precio de los alimentos a nivel internacional.

En un segundo componente del plan, está el crédito. Presenté un proyecto de ley para un crédito no bancario al 3% anual para desendeudar a las familias. Las familias arrancan, debiendo plata, porque están endeudadas. También hay que lograr que el productor le venda directamente al consumidor.

En lo macroeconómico necesitamos ser cuidadosos en lo fiscal y monetario, con un acuerdo de precios y salarios, coordinando todo junto. Allí hay que ir y así es un plan antiinflacionario. La clave del Gabinete es la coordinación. Puede ser coordinado por una persona o con un equipo horizontal. La modalidad puede ser diferente pero hay que coordinar miradas y hacerlas de manera rápida.

CB PAR