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Día 779: Milei no demostró nada

El presidente volvió a exponerse en clave de show durante una función de Fátima Universal en Mar del Plata, el espectáculo de Fátima Flórez, donde fue recibido con aplausos. A partir de un dueto en “Rock del gato”, la escena se proyectó más allá del escenario y generó repercusión pública.

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Día 779: Milei no demostró nada | Producción de Modo Fontevecchia.

La historia personal del presidente Javier Milei, quien durante gran parte de su vida se sintió marginado y menospreciado, lo empuja, ahora que está en la cima del poder, hacia un deseo permanente de “demostrar”. Demostrar que no está sólo, demostrar que mujeres bellas le prestan atención, demostrar que puede cantar con una banda de rock en el Luna Park, demostrar que es un genio de la teoría económica.

Milei presenta su rumbo como una demostración histórica de superioridad ideológica, pero la Argentina real funciona como el laboratorio involuntario de un experimento cuyos costos recaen sobre la producción y el empleo. Entre giras celebratorias, shows, discursos grandilocuentes y apelaciones casi místicas a una misión personal, el Presidente construye un relato épico sobre sí mismo y sobre el anarco-capitalismo, mientras los indicadores productivos muestran una economía que sobrevive con respirador financiero estadounidense y una industria que pierde terreno todos los días.

Nuestra tesis es la contraria a la de Milei: no hay evidencia de que el modelo libertario extremo esté generando desarrollo sostenible, y las afirmaciones grandilocuentes del Presidente responden a una exacerbación de su megalomanía.

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Por el contrario, abundan señales de desindustrialización, dependencia y fragilidad. El ejemplo es el gasoducto para Vaca Muerta, la reivindicación delsálvese quien pueda” empresarial y el desprecio por cualquier política de protección estratégica revelan una concepción donde el mercado es dogma y el Estado un estorbo, incluso cuando Estados Unidos combina apertura con protección y defensa activa de sus intereses. Entre la fantasía de la revelación teórica y la dureza de la economía concreta, la distancia es cada vez más difícil de disimular.

Las últimas apariciones y discursos del presidente marcan un aumento de su megalomanía. Los últimos días estuvieron marcados por lo que el oficialismo llamó Tour de la Gratitud”, una gira con el objetivo de agradecer en persona el apoyo electoral que recibió en distintos distritos. Pero el nombre podría tener otra interpretación: Milei considera que la gente debe estar agradecida con él, porque sacó al país de su crisis y demostró que su modelo es superior.

Como lo anticipó Juan Luis González con la biografía de Milei, titulada “El Loco”, gran parte de las decisiones y gestos del Gobierno se explican por la historia personal del Presidente. Una persona que estaba profundamente sola y rota, con comportamientos extravagantes y antisociales, que tras una “revelación” le bajó la misión de llegar a ser presidente y salvar al país. Las alusiones a los textos bíblicos y al mensaje divino pueden encontrarse en sus intervenciones.

Esa soledad que Milei reconoce cambió con su llegada al poder, de repente recibió atención, la gente quiso estar con él. Si cuando era adolescente quiso triunfar con la música y ser una estrella de rock, pero fracasó, ahora pudo tocar con una banda en el Luna Park. Logró que cientos de jóvenes lo ovacionaran. De repente, pasó de nunca haber tenido novia a obtener la atención de vedettes y mujeres del espectáculo, como Yuyito González y Fátima Flórez.

Este martes, participó del show de Fátima Flórez en Mar del Plata. Bromearon sobre “deudas”, se mostraron cómplices y Milei elogió el talento y humor de la artista. El punto alto fue cuando cantaron a dúo “Rock del gato”, el tema de rock favorito. Pero Milei no sólo soñó con cantar y con el favor de mujeres famosas. También soñó con ser un teórico, una persona relevante en la ciencia económica como sus ídolos de la escuela austríaca.

En una reciente entrevista en este mismo programa Diego Giacomini dijo que Milei utiliza su lugar de poder para hacer lo que le divierte y le gusta. De la misma manera, empleó discursos como el del foro económico de Davos para dar cátedra sobre teoría económica, intentando refutar a pensadores como Maquiavelo, Pareto y John Stuart Mill.

Es decir, las aspiraciones y deseos que no pudo cumplir Milei, están intentado cumplirlas ahora que es Presidente. Pero esta megalomanía termina convenciendo al propio megalómano, que cree su relato más que nadie.

Ayer se realizó una nueva edición deLa Derecha Fest”, una nueva celebración del discurso libertario más extremo bajo el lema de la “libertad” mientras, en la realidad económica del país, la industria nacional agoniza.

Esta vez el epicentro de la polémica no fue el ataque a la agenda woke ni al kirchnerismo, fue la defensa exacerbada del libertarianismo, liberalismo extremo con disolución del Estado, como un pensamiento superior y demostrado.

Javier Milei asistió al Teatro Roxy, donde Fátima Florez protagoniza el espectáculo “Fátima Universal”. 28012026
Milei llegó al Teatro Roxy acompañado por Karina Milei y Sandra Pettovello

El Presidente planteó que su gestión representa una ruptura con décadas de intervencionismo estatal y ratificó su objetivo de convertir a la Argentina en el país más libre del mundo”, apoyándose en las ideas del liberalismo económico y el capitalismo como ejes de su proyecto político.

Además, se refirió a sus intervenciones en el Foro Económico Mundial de Davos, Milei detalló que sus discursos de los últimos tres años “tienen una concatenación”. “En 2023 dije que la idea woke había calado en Occidente. En 2024 fui a alertar que Occidente estaba en peligro. En 2025 fui a explicar por qué debíamos rechazar los parásitos mentales que la idea woke había calado en Occidente. La semana pasada fui a explicar cuál es el camino a abrazar, que no es otro que el de las ideas de la libertad y el capitalismo”, sostuvo.

Milei cree haber demostrado definitivamente que su modelo es superior. Así como considera haber demostrado que su teoría es superior con su discurso en Davos. Como en una demostración científica. Cree haber demostrado su punto sólido y definitivamente en el plano teórico y en el plano práctico, experimental.

Pero la realidad es muy distinta. El país no consiguió todavía un crecimiento económico sostenido que demuestre que el modelo tiene bases sólidas. La economía tuvo que recurrir a salvatajes de Estados Unidos para poder sostener el tipo de cambio y que no haya un salto de la inflación. Además, el alineamiento de Milei con Estados Unidos, que le dio resultados, plantea contradicciones a su propia teoría. Estados Unidos está aplicando políticas proteccionistas, y además Trump está endureciendo su ofensiva geopolítica, nervioso por el retroceso de la hegemonía norteamericana.

Si consideramos válida su estrategia, Trump está demostrando nuevamente aquello que decía Clausewitz, que la política es la continuación de la guerra por otros medios. Podríamos decir que también la política económica, o la guerra comercial de la guerra real. Y que una potencia puede verse obligada a endurecer sus barreras comerciales y su agresividad, como complemento a su competencia en el libre mercado, si quiere sostener sus posiciones.

Pero hay un punto donde se concentra este debate en términos prácticos. Se trata de la licitación para construir un gasoducto clave en Vaca Muerta, lo que le valió una pelea con Paolo Rocca y el grupo Techint, que fue lo más resonante de la noche en el discurso de Milei. Paolo Rocca denuncia competencia desleal al perder el contrato frente a la empresa india Welspun, de India, que presentó una oferta considerablemente más barata.

La licitación contemplaba la compra de 480 kilómetros de tubos para transportar gas desde Vaca Muerta hasta el puerto rionegrino de San Antonio Oeste. Participaron 15 oferentes de distintos países, pero la adjudicación fue para Welspun, con una propuesta de USD 203 millones, cerca de un 40% inferior a la de Tenaris, la filial de Techint. Además del precio, pesaron condiciones financieras más flexibles en garantías y plazos de pago.

Es posible que la negación de la licitación a Techint también responda al deseo de demostrar su dogma: que la libre competencia total es más beneficiosa que el proteccionismo a empresas locales. Pero la lectura no es tan lineal.

Techint argumenta que la oferta ganadora incurre en “dumping”, ya que utilizaría insumos chinos que reducen artificialmente los costos, y dejó trascender la posibilidad de acudir a la Comisión Nacional de Comercio Exterior. La respuesta oficial fue tajante: el Estado no convalidará precios más altos para proteger a un proveedor local. Pero el dumping es otra manera de vulnerar ellibre mercado” al que le rinde pleitesía el presidente.

UIA Paolo Rocca Ceo de Techint 13112025
Paolo Rocca es el CEO del Grupo Techint, uno de los conglomerados industriales más poderosos de Argentina

Este tipo de operaciones suele inscribirse en estrategias globales de competencia desleal. Varios países respaldan a sus empresas con subsidios directos o indirectos que les permiten ofrecer precios artificialmente bajos para ganar mercados externos y desplazar a productores locales. Así funciona el denominadodumping”. Una vez debilitada o eliminada la competencia interna, esas firmas extranjeras pueden consolidar posiciones dominantes y subir los precios. El riesgo es que tras una primera etapa de precios bajos, el mercado quede concentrado y condicionado por actores externos.

La Unión Industrial Argentina evitó confrontar directamente, pero pidió bajar el tono y resolver la situación con rapidez por tratarse de una obra estratégica para el desarrollo energético y el empleo. La entidad remarcó que la industria local arrastra desventajas estructurales que afectan su competitividad, y llamó a sostener reglas claras y diálogo.

Pero Milei, lejos de esta actitud dialoguista, optó por seguir confrontando. Es fuerte escuchar a un presidente desear abiertamente la quiebra de una empresa tan importante como Techint. Es el mismo destino que antes dijo que iba a correr Perfil. No se trata solo de una defensa abstracta del mercado, sino de una narrativa donde la quiebra de quienes lo contradicen también “demuestra” su propio éxito. Es el castigo divino a quienes se oponen a la misión sagrada de Milei.

En ese vaivén, para Milei, el empresario argentino deja de ser un actor productivo para convertirse en antagonista simbólico de una cruzada individual. Así se configura una relación de amor y odio con el capital privado, donde la épica del mercado convive con el deseo, apenas disimulado, de ver caer a quienes representan un éxito que él no logró encarnar.

La discusión entre proteccionismo y liberalismo total es un debate histórico de la economía argentina.

Durante la dictadura militar, cuando cerraban industrias, se bajaba desde el gobierno de facto que la industria nacional era malísima y que “da lo mismo producir acero que caramelos”. Esto no es así. La industria metalúrgica tiene otro peso, genera más empleo y crea más valor agregado. Ayer en este mismo programa Marcelo Rougier y Juan Odisio retomaron el pensamiento de Marcelo Diamand, quien analizó “el péndulo” que se genera entre la sucesión de gobiernos proteccionistas y antiproteccionistas y que obstaculiza el desarrollo de nuestro país. La entrevista que realizamos fue en el marco de la reedición de uno de sus libros, en el cual ambos entrevistados escribieron la introducción.

Para ambos, la decisión oficial de licitación a la empresa india en detrimento de Techint va a contramano de una estrategia que priorice capacidades industriales dinámicas y exportadoras. Juan Odisio señaló que, a la luz de sus ideas, Diamand “estaría sumamente preocupadopor una medida de este tipo. Rougier también retomó el concepto de “estructura productiva desequilibrada”, donde el agro es altamente competitivo y la industria enfrenta desventajas.

El Gobierno debe intervenir, entonces, en favor de esas industrias para cuidar el empleo y permitir un desarrollo que, de otra manera, sería imposible. No es ni más ni menos que lo que hace Donald Trump con su política deAmerica first”.

La reciente licitación de caños sin costura adjudicada a una empresa india es presentada como un síntoma de problemas estructurales de la economía local. Pero sumados a los problemas habituales, el atraso cambiario y las altas tasas de interés vuelven “casi imposiblecompetir para la industria nacional, incluso en sectores donde el país había desarrollado capacidades productivas relevantes, como la industria automotriz.

Pero el impacto no es solo productivo sino también social. Provoca un fuerte deterioro industrial como el que estamos atravesando: más de 19.000 empresas cerradas, un promedio de 30 cierres por día y una caída de alrededor de 271.000 puestos de trabajo registrados, según denuncian empresarios del sector.

En definitiva, Milei está lejos de haber demostrado que su programa económico es sólido y que la liberalización extrema genera un beneficio para la vida de los argentinos. Pudo haber demostrado, sí, que las nuevas herramientas digitales permiten que un hombre solitario y antisocial llegue al poder sin un partido nacional en creciente descontento.

Lejos de una demostración científica, lo que se ve es un experimento social a cielo abierto donde la variable de ajuste está siendo la producción y el trabajo argentino. El Presidente podrá convencerse de que encarna una verdad revelada, pero los números de la economía real, las persianas bajas y las líneas de producción paralizadas cuentan otra historia, mucho menos épica y bastante más dolorosa. No hay teoría que resista cuando la práctica se traduce en fábricas que cierran y en trabajadores que quedan afuera del sistema mientras se celebra, desde un escenario, la pureza de un dogma.

Cantaron "tobillera" y Milei se burló de la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner

Tal vez Milei haya logrado cumplir varios sueños personales pendientes, desde cantar rock ante multitudes hasta sentirse protagonista de una cruzada histórica. Pero hay uno que no cumplió y que acaso explique su insistencia en fantasear con la quiebra de los empresarios: ser empresario él mismo. Gobernar no es una terapia de revancha personal ni un show permanente: es administrar tensiones sociales, proteger estructuras productivas estratégicas y evitar que la industria del país se desintegre ante los bajos precios del exterior.

En el plano psicológico, Freud sostenía que lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia. En ese marco, la reiterada alusión del presidente a la supuesta quiebra de los empresarios revela una relación claramente atravesada por una lógica de amor y odio. Hay allí un rasgo neurótico, ligado a un deseo no solo insatisfecho, sino imposible de realizar. En el terreno—el de la Argentina que produce, invierte y trabaja— Milei todavía no mostró resultados. Puede trazarse un paralelismo con Mauricio Macri: llegó a la Presidencia, pero no logró construir una empresa verdaderamente exitosa.

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