En diálogo con Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), Elisa Trotta, exembajadora de Venezuela en nuestro país, afirmó que el empresario venezolano Antonini Wilson ingresó a la Argentina con 20 millones de dólares para financiar la campaña de Cristina Kirchner en 2007. Según explicó, la Justicia de Estados Unidos actualmente investiga a funcionarios del chavismo por coordinar una "red de tráfico de divisas y narcotráfico".
Elisa Trotta es una abogada, diplomática, conferencista y activista de los derechos humanos de nacionalidad venezolano- argentina. En 2018 fundó Alianza por Venezuela, logrando diversos beneficios en favor de sus connacionales que comenzaron a llegar masivamente a la Argentina por la persecución y la crisis humanitaria. En enero de 2019 fue nombrada embajadora de Venezuela en la Argentina por el presidente interino Juan Guaidó. Además, es una de las fundadoras del Foro Argentino por la Defensa de la Democracia.
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La recuerdo perfectamente desde aquella época de Juan Guaidó aquí en la Argentina. Intuyo que sigue todavía en la Argentina, que nos estamos comunicando con usted en Buenos Aires.
Sí, es así. Desde antes de esa época sigo acá, ya que desde esa época no he podido volver a Venezuela.
¿Tiene ahora expectativas de volver a Venezuela y participar del proceso político de apertura democrática?
Hace muchísimos años que venimos trabajando para esto. La realidad es que, como siempre lo hemos dicho, vamos a estar en donde tengamos que estar y donde el país lo requiera. Y la expectativa básicamente es poder retomar la senda democrática, poder retomar esa libertad plena, con todos los aprendizajes que nos han llevado estos años de no descuidar las instituciones, y sobre todo poder ver a todas las familias venezolanas reunirse nuevamente.
Entrevistamos a lo largo del día distintos analistas, incluso algunos en la propia Venezuela y otros en Estados Unidos, y todos coincidían en volver a las elecciones de 2024 y que fueran electas aquellas se hace políticamente inviable y que es necesario un proceso de transición. Habría dos tesis: que vuelva Guaidó y asuma como presidente o que haya nuevas elecciones con un proceso de transición. ¿Cuál es su propia visión?
Primero, sin lugar a dudas, la necesidad de una transición es fundamental. Recordemos que en Venezuela estamos hablando no solo del desmantelamiento de una estructura criminal nacional, sino también de la actividad de una cantidad de grupos internacionales, como son los cubanos, los iraníes, Hezbolá, Rusia, China, las guerrillas de las FARC y del ELN, los grupos paramilitares, con lo cual la transición no va a ser un proceso fácil. Va a ser un proceso complejo que seguramente vamos a ir descubriendo día a día.
Después, si me preguntan qué es lo que me gustaría a mí, por supuesto que me gustaría que la voluntad de julio del 2024, la voluntad del pueblo, pueda cumplirse, pero también entendemos que la realidad muchas veces nos lleva a tomar decisiones. No son las decisiones que deseamos, sino las que realmente se pueden poner en práctica, o que nos dicen que las decisiones no son las que nosotros queremos, sino las que podemos. De cualquier manera, sea el presidente (Edmundo) González o vayamos a un nuevo proceso electoral verdaderamente libre en Venezuela, no hay duda alguna de cuál es el deseo de los venezolanos: que nos gobierne justamente una persona de la talla de González o de María Corina Machado, quienes tienen no solo una claridad sobre lo que hay que hacer en Venezuela, sino que están liderando este proceso de movilización y manifestación pacífica.
En este proceso de transición, donde es posible que el actual régimen venezolano trate de conseguir algún grado de protección jurídica para el futuro respecto del pasado, y que en el momento de un nuevo gobierno aparezcan pruebas de hechos de corrupción de distintos funcionarios de todos estos años del chavismo, ¿puede ser un dolor de cabeza para el kirchnerismo, dado la cantidad de contactos que hubo, por ejemplo, entre Julio de Vido y aquellos famosos barcos de gas? No sé si usted recuerda las valijas de Antonini Wilson. ¿Se abre no solamente para el chavismo en el futuro, sino para el kirchnerismo en la Argentina, una especie de caja de Pandora de futuras causas de corrupción que unieran a los dos gobiernos a lo largo del 2003 al 2015?
Sí, por supuesto. Es que ya lo está haciendo. Ya hace varios meses que está siendo juzgado en tribunales también del distrito sur del estado de Nueva York Hugo Carvajal, quien fue el jefe de inteligencia de Hugo Chávez Frías y que, como él mismo ha declarado, fue el coordinador y quien diseñó todo lo que tuvo que ver con una red de tráfico de divisas y narcotráfico, que incluyó en gran medida a los gobiernos de los Kirchner. Ya se ha sabido, por declaraciones del propio Carvajal, del involucramiento directo de los Kirchner en este sentido y que hubo 20 bolsos más a los de Antonini con los el chavismo financió la campaña de Cristina Kirchner. Estamos hablando de alrededor de 20 millones de dólares y probablemente haya mucho más. Esto no es ninguna novedad, siempre se ha sabido, con la diferencia de que ahora justamente está siendo investigado por un juzgado en Estados Unidos y las pruebas son múltiples.
TV cp